POLICÍA LOCAL DE TARIFA (Página no oficial)

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sábado, 23 de octubre de 2010

ROYAL GIBRALTAR POLICE (3ª parte y última)

Por: Ernesto Pérez Vera

Sección Marítima de la R.G.P.: la verdad
Esta sección policial, como no podía de ser de otro modo en una urbe rodeada de agua, es de vital importancia para la Royal Gibraltar Police. Aunque en los últimos tiempos, en los medios de prensa se han hecho muy populares por incidentes internacionales en aguas de “conflicto” político-histórico, los agentes que conforman esta sección, incluyendo al Sargento Jefe Roy Pérez, tienen clara una cosa: la Guardia Civil española, así como el resto de fuerzas policiales de nuestro país, son “hermanos” con un mismo fin. El Sgto. Pérez lo expresó muy gráficamente y puso varios ejemplos: ser policía en el mar es muy distinto a ser policía en una calle de tierra firme. Cuando están de noche en el mar, con tormenta, y en situación de riesgo policial por persecuciones a narcotraficantes, contrabandistas, o en misiones de rescate, ver a una patrullera de la Guardia Civil es siempre una grata y bien recibida sorpresa. Hace pocas semanas –en abril- participaron en una operación conjunta de rescate de náufragos y drogas. Alguno de los náufragos eran inmigrantes norteafricanos y los patrones de las embarcaciones que los introducían en Europa.

Lejos de lo que pueda creer la ciudadanía, tras la lectura de artículos periodísticos sobre política, la relación entre la Guardia Civil y la Royal Gibraltar Police, tanto en tierra como en el mar, es muy cordial, es de camaradería total. Como muestra de lo anteriormente expresado: la entrada a las dependencias de la Sección Marítima de la R.G.P. la preside una metopa de la Comandancia de la Guardia Civil del Campo de Gibraltar, con sede en Algeciras.

Durante la visita que llevé acabo a la Sección Marítima, el Sargento Pérez, Jefe de esta sección, me mostró todo el equipo del que dispone para el trabajo diario. Tanto es así que pude disfrutar de una veloz y “húmeda” patrulla en aguas gibraltareñas.

La Sección Marítima fue fundada en el año 1944, durante la 2ª Guerra Mundial, y desde entonces y hasta la fecha actual, siempre ha estado dotada de los más modernos medios disponibles. En la actualidad, esta señera sección policial opera con un total de 4 embarcaciones. Las más conocidas, y desde la distancia identificadas como embarcaciones policiales, son las patrulleras. De este tipo de barcos disponen dos unidades. La más pequeña de ellas es de 10 metros de eslora y monta 2 motores intraborda de la marca PERKINS de 215cv cada uno. Este tipo de embarcación, con las apropiadas condiciones de la mar, puede alcanzar una velocidad de 20 nudos.

La otra patrullera es algo más grande y suma un total de 12,80 metros de eslora. Al igual que la anterior, monta dos motores intraborda, pero en esta ocasión de la marca SCANIA y de 240cv de potencia, cada uno. La velocidad que puede alcanzar es de 25 nudos.

Para misiones que requieren de altas velocidades, como la represión del contrabando o del tráfico de drogas, se emplean embarcaciones semirígidas de goma, tipo zodiac, poseyendo, en estos momentos, dos en servicio. Como antes referí, tuve el placer de patrullar en una de estas embarcaciones, concretamente en la de 12 metros de eslora y de la marca NARWHAL. Esta impresionante embarcación está dotada de tres potentes motores de la marca YAMAHA de 250cv cada uno, ¡ahí es nada! Este barco alcanza los 58 nudos de velocidad máxima.

La otra “goma” de la R.G.P. estaba en periodo de mantenimiento cuando se efectuó la visita de War Heat a La Roca. Esta embarcación es de la marca MADERA y monta tres potentísimos motores de la marca MERCURY de 300cv cada uno, sin embargo, es de 10,5 metros de eslora.

Para acceder a este destino policial, los agentes aspirantes deben llevar, al menos, 2 años de servicio en el cuerpo y además de poseer la titulación marinera correspondiente y que expiden las autoridades marítimas civiles de Gibraltar. La unidad dispone de 4 instructores muy experimentados, naturalmente agentes en activo de la sección. Estos instructores “ponen al día” a los agentes de nuevo ingreso en la unidad.

Al mando del Sargento Roy Pérez, no solo están los agentes marineros, sino que los buzos –así le llaman a los submarinistas- dependen directamente de su mando. Por tanto, dentro de la Sección Marítima están los 4 agentes especialistas en actividades subacuaticas de los que dispone, de modo permanente, la R.G.P. Los turnos de trabajo de la Sección Marítima son los clásicos de cualquier unidad convencional de policía: Mañana-Tarde-Noche. En cada turno hay dos embarcaciones operativas, cada una con un mínimo de 2 agentes y como era de suponer, en cada turno hay un agente especialista en actividades subacuáticas, si bien, éste, no tiene por que estar embarcado durante su turno de servicio. Por cierto, también en esta rama, la R.G.P. posee a dos instructores acreditados por P.A.D.I. (Asociación Profesional de Instructores de Buceo).

Sección Táctica y las armas de fuego en el seno de la R.G.P:
Para las situaciones policiales de máximo o potencial riesgo, la Royal Gibraltar Police dispone de una Sección Táctica. Este equipo de hombres está gobernado por el Inspector Ian Waves y se compone de un total de 15 hombres. El Inspector Hoves, además de ser el Jefe de esta Sección, es, también, el Consejero Táctico del Comisario Wink, Jefe del Cuerpo. La titulación de Consejero Táctico se obtiene en el Reino Unido tras la superación de un curso de 6 semanas de duración en el que se adquieren amplios conocimientos en instrucción de tiro y en manejo de armas.

Para pertenecer a la Sección Táctica, cualquier agente aspirante a ello, debe llevar un mínimo de dos años de antigüedad en la R.G.P. y superar, en el Reino Unido, el curso táctico de 4 semanas de duración. Otro curso al que se puede optar, si se posee la antigüedad exigida, es el de Close Protection –lo que en España llamamos Protección de Personalidades o Escolta- que durará 6 semanas y que se realizará, como los anteriores, en el Reino Unido. Por cierto, el cuerpo posee dos especialistas en la mecánica de las armas reglamentarías, los cuales han sido formados, para tal fin, en un curso de 5 días de duración. Los centros de formación que utiliza la R.G.P. en el Reino Unido están homologados para estos fines formativos. Todos los profesores, empleados en esos centros de adiestramiento, son especialitas y experimentados agentes.

La política interna de la Royal Gibraltar Police es muy particular en lo relativo al trabajo con armas de fuego. Solo se trabaja armado cuando se determine reglamentariamente, y lo harán aquellos que voluntariamente han solicitado la formación precisa para ejercer policialmente con armas de fuego. En la actualidad, aproximadamente, una quita parte de la plantilla está habilitada, formalmente, para trabajar con las armas de fuego de las que se dispone en el Cuerpo.
El curso de adiestramiento, en el empleo de armas de fuego, se realiza de modo interno y en la misma Roca, y dura 3 semanas. Esta formación la imparten los Instructores de Tiro del Cuerpo, uno de ellos es el mismo Jefe de la Sección Táctica, pero hay dos más. Para acceder a esta parcela formativa, solo es preciso poseer un año de antigüedad en el puesto de funcionario de Policía. Si no se superan los mínimos exigidos, se considera no superado el curso, por tanto, quien no lo supera seguirá sin poder portar armas en el servicio.

Durante el curso, se estudia legislación en lo relativo al uso de la fuerza y la proporcionalidad y también se conocen las leyes locales e internacionales relacionadas con el empleo de las armas de fuego. El manejo, la limpieza y las características de las armas reglamentarias son otras parcelas a estudiar por los aspirantes a la habilitación de “armados”. Sobre balística también reciben nociones los cursillistas, cosa que veo muy acertada y que no se hace en nuestro país. Un agente debe saber hasta donde podría llegar un proyectil disparado por él, así como los disparados contra él; creo que no se precisan más explicaciones.

En el terreno práctico, los agentes disparan, durante el curso de 3 semanas, un total de 400 cartuchos con la pistola Glock-17 y otros 400 cartuchos con el subfusil HK-MP5, ambos del calibre 9 m/m Parabellum. Como se dijo antes, durante el tiempo que se manipulan las armas, sea en servicio o en la galería de tiro, se ha de usar, de modo inexcusable, el chaleco antibalas.

Los agentes que se encuentran habilitados para el empleo de armas de fuego, anualmente son evaluados por los instructores. El programa anual de formación es muy exigente, y quien no supera los mínimos establecidos es despojado de la tarjeta que le habilita para trabajar armado. A grosso modo, se podría decir que existen tres planes de entrenamiento dentro del plan anual, uno para agentes uniformados, otro para los que operan como escoltas y otro para los agentes destinados en la Sección Táctica. Por cierto, esta sección funciona a tiempo parcial, es decir: se activa cuando es preciso. Mientras tanto, sus 15 agentes realizan servicios normales en cualquier unidad del cuerpo, pero siempre han de estar localizados.

Los agentes que están autorizados a trabajar con armas y de uniforme, por ejemplo los que están presentes en la Terminal del Aeropuerto, acuden al campo de tiro un total de 8 días al año, y siempre en grupos consecutivos de dos días. Los que trabajan en misiones de escolta acuden 12 días al año al campo de tiro. Debo decir que estos agentes “protectores” son empleados para cubrir las necesidades que vayan surgiendo con las visitas de altos mandatarios británicos o extranjeros a tierras gibraltareñas, aún cuando las autoridades puedan acudir con su propio servicio de protección. Los miembros de la Sección Táctica entrenan, con sus armas, 4 semanas al año y no siempre en Gibraltar.

Los agentes adscritos a la Sección Táctica tienen asignados, cada uno de ellos, una pistola y un subfusil de los referenciados en párrafos anteriores. También poseen chalecos antibalas de nivel de protección IIIA reforzados con placas adicionales en pecho y espalda, casco de protección antibala y varios escudos de protección balística. Todos los productos balísticos, reseñados, son de la marca británica LBA Int. Limited.

Medios técnicos de aperturas de puertas y ventanas (arietes, palancas, gatos hidráulicos, etc.) también son empleados por los agentes de esta unidad. La funda de pistola que emplean es del tipo pernera siendo, en este caso, de la marca Uncle Mikes modelo Pro3. Las gafas tácticas de protección, que todos los agentes de este equipo utilizan, son de las Black Hawk modelo Hellstone. Por último, la ropa: botas de la marca Mágnum modelo classic y mono de intervención, con protección al fuego, de la marca Derby Unitec Limited.

Una vez al año, al menos, se activa la célula de emergencias para realizar maniobras o ejercicios simulados, participando de en ellos todos los “actores” que establecen los protocolos. Para esos casos, los agentes habilitados en el empleo de armas reciben la formación precisa para apoyar, desde un segundo círculo, al equipo de asalto.

Durante los ejercicios de tiro anuales, todos los tiradores efectúan 50 disparos con cada arma, teniendo que alcanzar, en el blanco, un mínimo del 70% de impactos para poder seguir habilitados como agentes “armados”. Tanto cuando entran de servicio normal con armas, como cuando las toman para entrenar con ellas, los agentes deben firmar una hoja de registro y control de armas. En la hoja no solo se anota la hora de entrada y salida del arma de su bunker sino que el agente firma que no ha bebido alcohol en las 12 horas anteriores y que no ha ingerido fármacos que puedan afectar a su capacidad de conciencia. Las administraciones españolas deberían tomar ejemplo de algunas cosas, y no lo digo por nada en concreto…

Para misiones policiales que puedan requerir del empleo de francotiradores –snipers- la Sección Táctica recurre a los tiradores del Royal Gibraltar Regiment, a los cuales, de modo temporal, el Comisario Jefe les atribuye poderes policiales. Del mismo modo se actúa cuando se precisa de los técnicos en desactivación de explosivos.

Aunque no está directamente relacionado con el tema del tiro, debo decir que la R.G.P. dispone de un equipo especializado en la detección y localización de explosivos o armas. Para ello, disponen de medios técnicos reveladores de la presencia artefactos o armas ocultos en cualquier objeto o lugar. El mayor uso que se hace, de este equipo de trabajo, coincide con la visita al Peñón de altos dignatarios nacionales o extranjeros o con ocasión de desfiles y paradas militares u otras ceremonias.

Agradecimientos:
Para realizar este trabajo, el autor contactó, en diciembre de 2009, con el Comisario Louis Wink, el cual, desde el primer instante se mostró conforme con la idea de hacer un reportaje sobre el cuerpo de su digno mando. Wink ha sido, en todos los contactos mantenidos con él, extremadamente cortés y abierto a la colaboración, por ello este articulista, por siempre, le estará agradecido y en continua deuda.

El Inspector Jefe Ian McGrail, Jefe de Asuntos Internos, entre otros cargos, fue designado por el Comisario Wink para que sirviera de enlace entre War Heat Internacional y la Royal Gibraltar Police. Finalmente, el mes de abril fue el elegido para la realización del trabajo, consistiendo, éste, en visitas y entrevistas por todas y cada una de las dependencias que yo, como autor del reportaje, iba estimando oportuno en cada momento. Debo agradecer a mi amigo McGrail, con el mismo calor que a Louis Wink, el trato brindado en todo momento, así como los presentes otorgados, en especial la metopa de la Royal Gibraltar Police y el libro conmemorativo del 175º aniversario de la fundación del Cuerpo, ambos con dedicatoria del Jefe del Cuerpo. Del mismo modo, a Ian le agradezco el regalo del típico casco de Bobby con el emblema de la R.G.P.

Al resto de mandos y agentes de la R.G.P., que han colaborado, les estoy muy agradecido, y el nombre de varios de ellos queda perpetuado en este trabajo.

Publicado en tres partes por la revista War Heat Internacional: números 90, 91 y 92, durante junio, julio y agosto de 2010

lunes, 27 de septiembre de 2010

ROYAL GIBRALTAR POLICE (2ª parte)

Por: Ernesto Pérez Vera

Relaciones internacionales y con otras fuerzas locales:
La Royal Gibraltar Police, como era de suponer, mantiene relaciones de cordialidad con la otra fuerza policial de la ciudad, la Gibraltar Defence Police –amplio artículo sobre este cuerpo en los números 83 y 84 de War Heat de 2009-. Ambos cuerpos de seguridad están armados y conviven en un mismo espacio, si bien, en pocas ocasiones comparten competencias de seguridad. Los protagonistas de este trabajo ejercen las funciones típicas y propias de un cuerpo de policía de seguridad ciudadana y orden público, siendo la competencia del Gibraltar Defence Police otra muy distinta: protección de bienes, instalaciones y personal del Ministerio de Defensa; no en vano, la G.D.P. depende de ese ministerio.

Durante el año 1995, ambos cuerpos e incluso el Servicio de Vigilancia Aduanero de La Roca, el H.M. Customs, unificaron medios humanos y materiales para combatir a los contrabandistas, principalmente de tabaco. En la década de los 90, del siglo XX, en las aguas de la bahía de Gibraltar, tanto en zona británica como española, se producían hechos delincuenciales algo descontrolados. En zona española, la Guardia Civil combatía ferozmente a los contrabandistas –tanto gibraltareños como españoles- que alijaban ingentes cantidades de tabaco, a todas las horas del día, en las playas españolas.

Hasta esa fecha, en Gibraltar se podían poseer, sin control policial o gubernamental, embarcaciones rápidas de recreo. Estás lanchas rápidas eran usadas para introducir tabaco y drogas en España. La situación, a ambos lados de la frontera, se hizo insostenible. Se produjeron graves y funestos incidentes y accidentes. Por todo ello, con un criterio muy acertado, las autoridades gibraltareñas prohibieron el uso y atraque de este tipo de embarcaciones dentro del límite de su jurisdicción. Esta medida fue aplaudida y agradecida por las autoridades políticas y policiales de España, también por la ciudadanía española de la Comarca del Campo de Gibraltar. La entrada en vigor de esa medida desembocó, en el Peñón, en una serie de actos violentos contra las fuerzas del orden, llegando a producirse disturbios muy serios. Estos actos de desórdenes públicos dieron pie a que las fuerzas policiales, antes referidas, se unieran y lucharan “codo con codo” contra esos violentísimos episodios. (en la imagen: guías caninos de la policía de aduanas, especialistas en drogas)

Con el H.M. Customs se sigue manteniendo contacto profesional frecuente. La R.G.P. carece, en la actualidad, de unidad canina, por ello, con frecuencia, para la búsqueda y localización de drogas, en los registro policiales, se hace uso de la unidad canina que posee el Customs, que por cierto, está muy entrenada y es altamente eficaz.

Aunque pueda parecer otra cosa, el nivel de contacto, y relación directa, entre agentes de este cuerpo y los españoles, en especial con los de la Benemérita, es muy alto y eficaz. Las cuestiones políticas, cuando realmente se trata de profesionalidad, quedan siempre aparcadas; esas son cuestiones que no entran a valorar los que están pateando las calles o navegando en el mar.
Es muy de reseñar que, pese al escaso número de efectivos que compone a este cuerpo, la Royal Gibraltar Police participa en misiones en el extranjero. Sin ir muy lejos en el tiempo, la realización de este artículo y de las visitas giradas a las dependencias y a la Plana Mayor de la R.G.P., han coincidido con el retorno, a Gibraltar, de un grupo de agentes de este cuerpo de seguridad que ha permanecido, en misión de formación, en Gambia durante varias semanas. Agentes de la R.G.P. y militares del Regimiento de Infantería de Gibraltar, bajo el amparo de la O.N.U., han formado, en diversas áreas, a la Policía de aquel país africano. El hecho de enviar a soldados, junto a los policías, es porque la policía de aquel país es de naturaleza militar. (en la imagen: bobbys y agentes españoles, de otras épocas, en perfecta camaradería. Esto sigue siendo así a día de hoy, pese a los que políticos y prensa digan...)

Organización y composición de la R.G.P.:
Del organigrama del cuerpo, básicamente, se desprende que: cada uno de los dos Superintendentes dirige y supervisa las dos grandes áreas de trabajo policial, la operativa y la administrativa. El Superintendente de Operaciones posee el control de las unidades siguientes: Crime Unit, Force Intelligence, High Visibility Policing Unit y Operations.

La Crime Unit y la Force Intelligence, son lo que en España llamamos la Policía Judicial, y están dirigidas, cada una de ellas, por un Inspector Jefe. Así pues, de la Crime Unit dependen el equipo de Investigación Criminal (delitos violentos de todo tipo), que posee un Inspector, 2 Sargentos y 6 Oficiales. La Sección Antidroga y Antiestupefacientes, tiene un Inspector, 1 Sargento y 4 Oficiales. La unidad de Investigación de Delitos Financieros, también tiene al mando a un Inspector, el cual dirige a 3 Oficiales. Y por último encontramos la Unidad de Investigación en la Escena del Crimen, lo que sería nuestra policía científica. Este equipo tiene un total de 4 Oficiales o Agentes. Todos los funcionarios adscritos a estas unidades reciben la denominación de Detectives. La Force Intelligence posee tres secciones internas: la Unidad de Organización Criminal, la Unidad de Inmigración y la Unidad de Información e Inteligencia. Como ya vimos en la Crime Unit, los funcionarios de esta unidad también son denominados Detectives.

La High Visibility Policing Unit y la Operations son las unidades que poseen el mayor número de efectivos humanos “visibles”, pues en ellas se encuadran, en diversas sub-unidades, los agentes policiales uniformados que se ven por las calles de la ciudad. Ambas unidades están gobernadas por sendos Inspectores Jefes. También, en este grupo, podemos incluir a los agentes que trabajan no solo en la calle, sino en dependencias policiales: calabozos y seguridad de las instalaciones de la Comisaría, por ejemplo. La Sección Marítima y la de la Alta Visibilidad de la Royal Gibraltar Police están, también, integradas en estos dos grandes grupos, concretamente en Operations. La Unidad de Tráfico, muy importante en esta población, se enmarca dentro de la High Visibility Policing Unit y todos los días entran de servicio, repartidos en los tres turnos, 8 agentes motorizados.

Para cubrir eventos de envergadura, donde la concentración humana es abundante, se emplea a la Unidad de Alta Visibilidad. Esta unidad, a groso modo, podemos decir que equivale a los equipos uniformados que poseen los cuerpos policiales españoles para que centren su trabajo en lugares donde se reúnen jóvenes para divertirse los fines de semana y donde hacen “botellón”. Un poco, y salvando diferencias, esta unidad es lo que en el C.N.P se denomina U.P.R. o G.O.R. y en la Guardia Civil USECIC. Por cierto, este tipo de equipos policiales cada día están más activados en los Cuerpos de Policía Local.

Dentro del otro gran grupo, el de tareas administrativas, se enmarcan unidades o tareas tales como: asuntos internos, formación (Academia de Policía), Licencias de Armas (lo que en España llamamos Intervención de Armas y que es competencia exclusiva de la Guardia Civil), departamento de prensa, administración, mantenimiento y otras tantas más. Repartidas en diversas unidades, estas áreas administrativas y burocráticas de apoyo al mando del Cuerpo, son dirigidas por Inspectores Jefes. El horario de trabajo de estas unidades de apoyo o soporte administrativo es distinto al de los demás agentes. En estas labores se trabaja de lunes a viernes en horario de 08,30 horas a 17 horas. Durante la realización de las entrevistas oportunas para realizar este trabajo, se estaba llevando acabo un tribunal interno promovido por la sección de asuntos internos. Sin que entraran en detalles, por discreción profesional, fui informado de que los pocos asuntos llevados a término por este departamento, son siempre por pequeñas faltas disciplinarias. (en la imagen: agentes de la RGP realizando prácticas antidisturbios)

En las dependencias policiales, tanto de New Mole House como en las primitivas dependencias que aún se emplean en el centro del casco urbano, trabajan un buen número de funcionarios "civiles" que no son agentes de la R.G.P. Estos funcionarios "descargan" una gran cantidad de trabajo que, por lógica, redunda en una mayor eficacia policial al disponerse de más efectivos operativos o administrativos. El trabajo que efectúan estos funcionarios “civiles” es de índole administrativa. Muchos de los trabajos que esos funcionarios desempeñan, en España son directamente realizados por funcionarios policiales. Quiero aprovechar la ocasión para mencionar a la funcionaria Dª María Luisa Torres, la cual, ha sido de gran ayuda al poder contar con ella como parte del “enlace” con la Royal Gibraltar Police. Muchas gracias María Luisa.

Respecto a la competencia de la R.G.P. en materia de expedición de Licencias de Armas y control de armas de fuego, destacaré los datos siguientes: actualmente, en La Roca, existen 322 Licencias de Armas, existiendo un total de 358 armas cortas guiadas y 644 armas largas, estando, todas esas armas, relacionadas con las diferentes asociaciones deportivas existentes en Gibraltar. Las armas de aire comprimido y de “Paint Ball” están, también, sujetas a control policial.

Sobre la disciplina en la R.G.P. me gustaría decir algo. Pese a que es un cuerpo civil y armado, –aunque solo sea puntualmente- existe una disciplina algo férrea en el seno del Cuerpo. Pude comprobar, a lo largo de la horas que permanecí con ellos –durante varios días- que se producen muestras externas de mucho respeto a los mandos de la institución. Por otro lado, existiendo como existe un Club para la Policía, no se verá jamás a un agente tomando café, tomando copas, o incluso merendando o almorzando en horas de servicio, no solo en el Club del Cuerpo, sino, tampoco en bares u otros establecimientos de la urbe gibraltareña. Infracciones internas disciplinarias de este tipo, serían severamente castigas de ser detectadas, cosa poco frecuente. (en la imagen: el autor en la entrada del Club Social de la RGP, todo un lujo de instalaciones, y no se come nada mal)

En Gibraltar existe un comité que controla y supervisa todas las quejas ciudadanas formuladas contra las actuaciones policiales. Este órgano recibe el nombre de Comité de Autoridad y lo conforman personas ajenas a la R.G.P. Cuando el Comité recibe una denuncia, esta, inmediatamente, es elevada al departamento de Asuntos Internos del Cuerpo y estos serán los competentes para decidir si investigan el tema. Pueden creerme, esto se toma muy en serio.

Los agentes destinados a labores normales de seguridad ciudadana, suelen trabajar en tres turnos típicos de Mañana-Tarde-Noche. Normalmente, los turnos están conformados por 24 funcionarios, entre los cuales están los adscritos a calabozos, transmisiones y radiopatrullas a pies o en vehículos.

Es digno de referencia, y también de sana envidia, que los calabozos que poseen las dependencias de la Police Station (Comisaría) están permanentemente vigilados y grabados por un completo sistema de C.C.T.V. En realidad, desde que se entra en la Comisaría, todo está siendo grabado. Los detenidos son filmados en todo momento, incluso durante su estancia en los calabozos. También, la persona –lógicamente, conductora de vehículos- que es sometida a la prueba de alcoholemia es filmada durante la prueba. Esto, como bien supondrán todos, es una gran ventaja policial a la hora de acreditar acciones violentas, lesiones u otras actitudes incívicas o ilícitas.

Medios materiales: vehículos y armas
La flota de vehículos es muy amplía en la Royal Gibraltar Police, poseyendo una gama muy extensa de los mismos. Dada la configuración callejera de la urbe gibraltareña, la motocicleta se presenta como el vehículo policial más eficaz. Tanto la Unidad de Tráfico como el turno de servicio normal, (lo que en España sería Seguridad Ciudadana) poseen motocicletas de la marca HONDA modelo CB750P. Este modelo concreto de motocicleta es muy apreciado por los agentes, estando en servicio algún ejemplar con más de 15 años de antiguedad, sin que exista intención de cambiar ni de marca ni de modelo.

A nivel de vehículos patrulla de otro tipo, están en servicio turismos, furgonetas, todoterrenos y pickups. Existen un total de 16 coches patrulla, tipo turismo, de las marca HONDA Civic 2.0cc y de la marca HYUNDAI Elentar 1.6cc, ambos de gasolina. En lo referente a otros segmentos de coches de trabajo, en servicio tienen varias marcas asignadas: TOYOTA Hiace TD-2,5cc, NISSAN Primaster TD-2,5cc y MITSUBISHI L300 TD-2,5cc. Al contrario que en España, los coches patrulla no poseen mamparas de separación para traslado de detenidos o personas agresivas. El traslado de presos y/o detenidos, siempre se efectúa en vehículos que están especialmente configurados con jaulas o celdas metálicas en sus zonas traseras, serán casi siempre furgonetas.

Aún estando diseñados para el traslado de detenidos, las furgonetas “jaula” se emplean en servicios normales de patrulla. Es lógico, en “ruta” debe haber siempre un coche con capacidad para trasladar detenidos o violentos. Por cierto, todos los vehículos tienen instaladas emisoras de radio transmisión. El sistema de comunicaciones de uso en la R.G.P. es el conocido y moderno sistema TETRA, tanto para las emisoras fijas de los vehículos como en los equipos portátiles de comunicación.

Recientemente, todos los vehículos de cuatro ruedas de la R.G.P. han sido dotados de un modernísimo sistema de cámara de video-grabación digital. El sistema permite grabar imágenes y audio desde el instante que el agente conductor pone en marcha el motor del vehículo para iniciar el servicio. Una minúscula cámara de video va instalada en el puente del sistema prioritario policial, sobre el techo del vehículo. Lógicamente, la cámara está debidamente protegida. Desde el interior, los agentes pueden manejar, a su antojo, la dirección y el zoom de la cámara, la cual gira en todas las direcciones y ángulos. El sistema permite, también, la grabación de audio dentro y fuera del vehículo. Una vez se detiene el motor del vehículo, el sistema sigue grabando por espacio de 15 minutos, esto tiene su sentido práctico-policial: cuando el agente se baja del vehículo, y lo deja estacionado, para efectuar una intervención policial, si la cámara ha quedado dirigida hacia el punto de la intervención…todo quedará debidamente filmado. Toda la información tomada por el sistema de grabación es recibida, en el acto, en la Comisaría, pudiendo también, mediante un pendrive, descargarse los datos en cualquier ordenador.

Pese al alto coste económico que ha supuesto la implantación de este novedoso sistema en todos los vehículos policiales, la Jefatura del cuerpo está muy satisfecha con el desembolso. Para las tareas propias de los equipos de investigación policial, se emplean diversos tipos de vehículos, los cuales, por motivos obvios, están desprovistos de sistemas policiales identificativos externos.

El tema del armamento en una organización policial tan clásica como es esta, no está “cuajado” del todo. En el periodo de formación, en la Academia, no se adiestra al recluta en el uso y empleo del arma, será después, una vez se posea la certificación de funcionario de Policía, y además con dos años de antigüedad, cuando se podrá optar a la formación en tiro y armamento. Solo una pequeña parte de los agentes poseen cualificación para trabajar con armas. Los servicios que se prestan con estas son muy concretos. Actualmente, solo en el aeropuerto se trabaja con armas de fuego. Llegado el caso de alertas terroristas o de otra índole, los altos mandos podrán designar otros servicios armados. En cualquier caso, y ante emergencias surgidas en “caliente” el Inspector de Servicio, y Jefe del Turno, podrá acceder a varias armas que solo podrán emplear aquellos agentes que estén certificados por los instructores y siguiendo los protocolos internos.

Las armas de fuego de dotación, en la actualidad, son: pistola austriaca Glock-17 del calibre 9mm Parabellum, y el subfusil germano Heckler und Koch MP-5 en igual calibre. Existen dos versiones de MP5 en servicio, unas de culata fija y otras de culata retráctil, pero en cualquier caso, ninguno dispara en ráfaga (automático), solo en tiro a tiro (semiautomático). La pistola se porta en una funda de cintura de la misma marca del arma, y en caso de servicio urbano armado, el agente solo portará un cargador (en el arma). Cuando se trabaja en el aeropuerto, tanto para el subfusil como para la pistola, se portan dos cargadores. Como en otras organizaciones británicas similares, el empleo del arma implica, automáticamente, el uso de protección balística. En la actualidad, los chalecos antibala son de la marca británica LBA International Limited y son de nivel de protección IIIA.

A los agentes se les dota, para todo tipo de servicios, de un chaleco táctico reflectante, el cual posee una gran diversidad de bolsillos para el transporte de grilletes, linternas, defensa extensible y boletín de denuncias así como el radiotransmisor. Para todo aquel que lo desee usar, existen chalecos tácticos reflectantes anticuchillo, pero debido a que son más pesados e incómodos, no son muy usados.

Realidad delincuencial del Peñón:
Este territorio británico de ultramar, como casi cualquier zona del mundo civilizado, posee una diversidad de incidencias policiales muy variopintas. La realidad delictiva en Gibraltar es baja, no difiere mucho de la realidad de cualquier ciudad española con ratios delincuenciales bajos. Ahora bien, lo que es distinto, y además diametralmente diferente, es el sistema judicial que se aplica en La Roca. Es increíblemente diferente al sistema español. Estando tan cerca y siendo tan iguales en tantas cosas, allí, en Gibraltar, de no abonarse una sanción por conducir sin hacer uso del cinturón de seguridad, se puede acabar detenido o en prisión. Pondré varios ejemplos más: la posesión de una navaja automática, de mariposa, o de un bastón extensible o un puño americano, suponen, en el acto, la detención del sujeto portador de tales efectos. Esto, en España, se persigue en vía administrativa, o sea: una simple multa que se pagará o no…pero que jamás llevará a privar de libertad al deudor de la multa.

La negativa a someterse a la prueba de impregnación de alcohol, cuando se conducen vehículos a motor, es delito y conlleva detención, como en nuestro país. Ahora bien, si la tasa arrojada en la prueba es de 0,35 mg/l en aire, se procede a la detención inmediata del conductor. En nuestro país el margen es superior, casi el doble. Sirva otro ejemplo, la tenencia de hachís (droga clase B en La Roca), aunque sea en mínima cantidad de consumo, supondría la detención del portador, si bien, la primera vez que se detecta tal infracción, y si la cantidad es muy pequeña y el Jefe de Servicio lo estima oportuno, “dará una segunda oportunidad”, eso sí, la acción queda registrada informativamente: no habrá una segunda oportunidad. Cuando se trata de droga clase A, como la cocaína u otras, no hay segundas oportunidades, aún cuando la cantidad sea mínima para consumo propio. (en ambas imágenes: el Comisario de la RGP, en plena resolución de un atraco, con arma de fuego, acaecido en julio de 2010. Todo salió bien...)

Tanto las sanciones económicas como las posibles medidas privativas de libertad, por la comisión de las infracciones antes referidas u otras, serán siempre impuestas por la autoridad judicial. Por cierto, en La Roca, el Ministerio Público o Fiscal, trabaja con la Policía, de un modo muy similar como pasa en EE.UU. Se podría establecer, muy someramente, el siguiente orden jurisdiccional de la Justicia en Gibraltar: Juez de Paz, Tribunal de Menores, Corte Menor y Tribunal Supremo. El Juez de Paz suele ser un ciudadano de nombre conocido e intachable conducta social y ciudadana y tiene competencia en materia de infracciones menores, como las que relacioné en el párrafo anterior. El tribunal de Menores juzga los delitos cometidos por los menores de 17 años de edad (edad penal fijada en este territorio británico).

Para el resto de delitos está la Corte Menor y el Tribunal Supremo. El primero de estos órganos judiciales está formado por 1 Magistrado o por 3 Jueces de Paz. El Tribunal Supremo lo componen un Juez y un Jurado Popular compuesto por 9 ciudadanos.
CONTINUARÁ...

martes, 24 de agosto de 2010

ROYAL GIBRALTAR POLICE (1ª PARTE)

Por: Ernesto Pérez Vera

Con acento gaditano, vecinos y cuando no, hermanos; así de cercanos, tan parecidos y sin embargo, tan desconocidos. Esa es la realidad del pueblo gibraltareño de cara a la mayoría de la ciudadanía española, y también lo es la realidad de la Royal Gibraltar Police, el cuerpo de policía metropolitano que protege las calles de este territorio británico de ultra mar.

Hace unos meses, en el número 83 de esta misma publicación, dimos a conocer, en total exclusiva a nuestros lectores, la existencia de un peculiar cuerpo policial de naturaleza civil pero de directa dependencia militar: la Gibraltar Services Police, -desde el 16 de diciembre de 2009, Gibraltar Defence Police-. Hoy traemos, como en aquella ocasión, una nueva exclusiva: todo sobre la Policía Local de Gibraltar, o lo que es lo mismo, la Royal Gibraltar Police.

Primeros pasos: la historia
Como es bien sabido por todos, la Policía Metropolitana de Londres es considerada como la más antigua del mundo. Naturalmente, hasta la creación de este cuerpo de agentes de la Ley, existían, tanto en el Reino Unido como en otros países, otros cuerpos o dispositivos encargados de la vigilancia y de la seguridad de personas, urbes y caminos. Sin ir más lejos, -incluiré un dato histórico y curioso- en España, la Reina Isabel I de Castilla ordenó en 1476 la creación de la Santa Hermandad (1). No obstante, la Policía Metropolitana de la capital inglesa fue la primera en dar a sus integrantes un carácter profesional y una organización interna que ha llegado, en mayor o menor medida, a nuestros días.

En 1829, el entonces Ministro del Interior, Sir Robert Peel, puso en marcha el proyecto de creación de un cuerpo uniformado de seguridad, para velar por la seguridad en las zonas urbanas y para restablecer el orden tras los casos de disturbios que la época traía consigo -revueltas sindicales en los inicios de lo que se denomina la Revolución Industrial-. Mr. Peel era conocido por el apelativo de Bobby, de ahí que, desde entonces y hasta nuestros días, los oficiales de policía británicos sean así denominados: bobbies. El modelo policial británico, a nivel de institución, sirvió de patrón o modelo a muchos países, principalmente a Estados Unidos, y a la mayor parte de países de su área de influencia.

No obstante, tras lo anteriormente manifestado, debo decir que en 1812, el propio Sir Robert Peel, fundó un cuerpo similar en Irlanda del Norte. Pero ese cuerpo irlandés no tenía el carácter permanente y profesional que recibió el londinense.

Desde aquellos lejanos días siguen teniendo, los policías británicos en general, la misma filosofía de servicio, esto es: el mantenimiento del orden y la prevención del delito, y no tanto, la represión del mismo. De hecho, y por ese mismo motivo, son famosos por el hecho de trabajar sin armas de fuego, si bien, esto en pleno siglo XXI no siempre se puede mantener. Determinadas misiones policiales hacen preciso el uso de este tipo de armas. La vieja costumbre de prestar servicios, como norma general, desarmados, convive con otras tantas tradiciones. Sirva de ejemplo de estas, el empleo que se continua haciendo del gorro característico de los Bobbies, el cual es utilizado por Oficiales y Sargentos siempre que presten servicio uniformado, no así el resto de empleos, los cuales se tocan con gorra de plato y damero negro/blanco.

Si el Cuerpo de Policía Metropolitano de Londres fue el primero del mundo, el Cuerpo de Policía de Gibraltar fue el primero de la Commonwealth -comunidad de naciones, y demás territorios, que poseen lazos históricos muy estrechos con el Reino Unido- Es, por tanto, la Policía de Gibraltar, la segunda fuerza policial, moderna y profesional más antigua del mundo.

El 25 de junio de 1830, en la todavía Colonia de Gibraltar -nombre oficial de la Plaza en la época- se funda la Gibraltar Police, solo pocos meses después de que Sir Robert Peel constituyera ese primer cuerpo policial profesional londinense. Su primer Jefe fue Mr. Henry Morgan, el cual poseía, implícitamente, otro cargo, el de Supervisor de Mercado. En ese momento el nombre correcto del cargo era, Director de Policía y Supervisor de Mercado. Desde la capital del Reino Unido, se desplazó a Gibraltar una comisión policial al efecto de formar a esta nueva fuerza de seguridad. Mr. Morgan, durante sus muchos años en el cargo, consiguió altas cotas de eficacia y éxito, motivo por el cual esta fuerza de policía se ganó el respeto de todos.

A modo de anécdota, decir que el día 28 de julio de 1830, solo tres días después del nacimiento de la fuerza policial, se produjo la primera detención. Este primer arresto fue llevado contra Miguel Morales, un sastre de nacionalidad española que, sin la debida autorización, penetró en la base militar británica.

Merece la pena volver la mirada un poco más atrás en el tiempo, por ello, recordaremos que la fuerza policial protagonista de este artículo, es directa heredera de la Guardia Genovesa.

La Guardia de Frontera o Genovesa la componían ciudadanos civiles, que eran contratados para dar apoyo a las fuerzas militares británicas siempre que surgieran conflictos con la población civil. En esta época, los conflictos de orden y seguridad eran los propios de una ciudad fronteriza: el contrabando de todo tipo de géneros y la inmigración. Los guardias genoveses, en ocasiones, prestaban apoyo a las tropas militares en la vigilancia de La Línea de Contravalación, paso único, y frontera natural terrestre, con el Reino de España. Esto fue allá por 1753, cuando en Gibraltar se comenzó a aplicar la Justicia inglesa.

Por cierto, ese único paso terrestre es el Istmo donde hoy se asienta la ciudad española de La Línea de la Concepción, la cual tomó su nombre de aquella “primitiva” Línea de Contravalación. Se le denominaba Línea de Contravalación al conjunto de fortificaciones españolas que fueron, durante años, usadas en los históricos asedios al Peñón.

Dignos de mención son los empleos de: “Sargento de españoles” y “Sargento de judíos”, existiendo ambos cargos dentro de la referida Guardia Genovesa. Esto refleja el papel que cada uno de los Sargentos tenía dentro de la comunidad en el interior de la Plaza. Tal importancia tuvieron los empleos antes referidos, que tras la disolución de la Guardia Genovesa, se mantuvieron los cargos de “Sargentos de españoles y judíos”. Con el tiempo, y debido al incremento de la población, llegaron a existir hasta ocho (8) Sargentos.

Desde el año 1937 y hasta nuestros días, el Jefe del Cuerpo recibe la denominación de Comisario de Policía. En 1965 se incorporaron a este cuerpo policial las primeras mujeres Oficiales de policía. Su graciosa Majestad Isabel II de Inglaterra, en junio de 1992, tuvo a bien conceder a la Policía de Gibraltar la denominación de “Real”. Desde entonces es denominada Royal Gibraltar Police. El control de entrada y salida de Gibraltar, -inmigración- por parte de personas visitantes de la Plaza, hasta 1990 fue competencia de este cuerpo de seguridad, si bien, desde esa fecha es competencia de una empresa privada de seguridad contratada al efecto por la autoridades gubernamentales.

Actualmente, la R.G.P. posee dos sedes policiales, siendo la principal o Cuartel General, la ubicada en New Mole House. Todavía se mantienen “operativas” las anteriores dependencias policiales, estando las mismas más céntricamente situadas en la urbe gibraltareña y donde, desde hace poco tiempo se instala, en la segunda planta, una sede judicial. En 2005, y coincidiendo con el 175º aniversario de la creación del Cuerpo, Cecilia Baldachino y Tito Benady, ambos escritores e historiadores “locales”, publicaron una magnífica obra que recoge toda la historia de esta organización policial.

Ingreso en el R.G.P. y la formación:
La edad mínima de ingreso en esta fuerza policial, al igual que en otras fuerzas policiales británicas, es de 18 años, no existiendo edad límite para acceder al cuerpo. Un ejemplo: en la última promoción, -año 2009- fueron nombrados 14 oficiales, teniendo alguno de ellos más de 40 años de edad, y no llegando a los 20 años otros de los agentes de nueva incorporación. La primera prueba eliminatoria entre los opositores a las vacantes, se posea la edad que se posea, es la prueba física, la cual se compone de cinco ejercicios: test de resistencia, salto de longitud, circuito de agilidad y velocidad, flexiones y una prueba de flexibilidad.

Otro de los requisitos que deben poseer los opositores, para ser reclutas de la R.G.P., es tener la titulación académica correspondiente al Bachillerato español y poseer una estatura mínima de 150 centímetros las mujeres y 160 centímetros los hombres. Quien posea lo anterior y tenga intención de formar parte de la Royal Gibraltar Police, podrá presentar la instancia de acceso a las pruebas, currículum vitae y certificación de no poseer antecedentes penales. Además de todo lo anterior, el opositor debe, por escrito, expresar cuales son las cualidades que cree poseer para poder ejercer la profesión de Policía en esta pionera fuerza de seguridad. Como antaño ocurría en España, la R.G.P. indagará, en la medida de lo posible y bajo el marco legal, en la vida y la conducta del opositor, de su entorno familiar y de su entorno amistoso. De ser detectada alguna conducta inmoral o ilegal, no pasará el “filtro” previo al ingreso en la Academia de Policía. Si son superadas esas “barreras”, los aspirantes a reclutas pasan por un periodo de convivencia y de entrevistas, que durará un fin de semana, tras ello, definitivamente, serán considerados reclutas con derecho a la formación de Oficial de Policía.

La Academia, o periodo de formación, se cubre dentro de la Plaza de Gibraltar. La formación está dirigida y supervisada por el Inspector John Caruana. Durante las 20 semanas de periodo académico, los reclutas estudian legislación, organización policial del cuerpo, actuación policial y técnicas de control y de orden público. Tras esas semanas, y por un periodo de dos años, estarán en situación administrativa de funcionarios en prácticas. Durante las 6 primeras semanas del periodo de prácticas, los reclutas son asignados a Oficiales veteranos que ejercerán de tutores y con los cuales darán “sus primeros pasos” en la calle.

Aún trabajando en la calle, los reclutas en prácticas son controlados y evaluados mensualmente y trimestralmente, pasando, al menos dos veces, otra vez, por la Academia. Este nuevo “paso” por la Academia se hace a efectos de realizar cursos concretos que serán determinados en cada momento y en atención a factores concretos. A modo de información: para el año en curso, -2010- está previsto que se convoquen 7 vacantes de Oficial. La promoción interna, desde “abajo”, es la única forma de acceder a puestos de mando, esto es común en todos los cuerpos policiales británicos.

La actual Fuerza de la R.G.P. la componen 230 funcionarios, -más que suficientes para una población de aproximadamente 30.000 habitantes y de bajos índices de criminalidad- quedando conformada del siguiente modo: 1 Commissioner of Police (Comisario), 3 Superintendents (Superintendentes), 5 Chief Inspectors (Inspectores Jefe), 12 Inspectors (Inspector), 26 Sergeants (Sargentos) y 183 Police Constables (Oficiales o Agentes de Policía).

El Comisario es nombrado y seleccionado por una comisión compuesta por: el Primer Ministro de Gibraltar, el Gobernador de Gibraltar –representante de la Corona inglesa en La Roca- y por el Comité de la Autoridad de la Policía. Louis Wink, el actual Comisario, lleva 6 años en el cargo.

Los salarios que reciben los agentes de la Royal Gibraltar Police, son muy similares a los que perciben los agentes de los Cuerpos de Policía Local de España, pero superiores a los que reciben los funcionarios policiales del Estado español –Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía-. Así pues, un agente de la R.G.P., durante el periodo académico, percibirá la cantidad anual de 22.000 euros y de 24.000 euros al finalizar la formación. Alcanzados los 14 años de antigüedad en el cuerpo, el Oficial percibirá 34.000 euros anuales. Los Sargentos perciben 34.500 euros anuales, llegando a los 39.000 cuando lleguen a 4 años de antigüedad en tal empleo. La verdad, no están nada mal esos emolumentos.

Cabe destacar que el 10% de los aspirantes a la R.G.P. son mujeres, pudiendo reseñar que cada día son más los nativos de Gibraltar que ingresan en la fuerza. De unos años a esta fecha, se exige al aspirante a Policía que posea un mínimo de 3 años de residencia en la Plaza. El estar casado con un residente es también “salvoconducto” para opositar. Antes de aplicarse esta norma, era muy frecuente el ingreso de británicos llegados de la metrópolis. Respecto a las religiones, hay de todo. Gibraltar es un lugar en el que históricamente han convivido, sin problemas de ningún tipo, personas de todos los credos y culturas, por ello, en el seno de esta fuerza de seguridad, es fácil encontrar a funcionarios judíos, católicos, protestantes e hinduistas, no tanto musulmanes.

La edad de jubilación se puede alcanzar a los 50 ó a los 55 años, según el tiempo de servicio que lleve prestado el funcionario. Un ejemplo sería este: con 50 años de edad y 27,5 años de servicio, un agente se podría jubilar con la siguiente retribución económica: en un solo pago, la suma total de dos sueldos anuales, siendo la mensualidad, desde ese día, de un tercio de la nómina mensual normal. De esa nómina mensual, hasta los 55 años de edad se descontarán impuestos, llegados a los 55 años, el tercio de la nómina será íntegro, sin descuento de ningún tipo de impuestos.

Es digno de mención el trato y seguimiento que reciben los jubilados del Cuerpo o los agentes en servicio activo que requieren de “ayudas” sociales por motivos de salud o ingresos prolongados, de ellos o de familiares, en centros hospitalarios. Dentro del área administrativa de la R.G.P., un agente vela por la calidad de vida de los que precisan algún tipo de mejora vital. También, ese funcionario se encarga de acudir, a presentar los respetos y rendir los honores oportunos, a los actos funerarios de los agentes fallecidos incluso cuando lleven años jubilados.

Existe un “catálogo” muy limitado de condecoraciones en el seno de la Royal Gibraltar Police, pero vamos a conocerlo ahora: la Medalla de Constancia en el Servicio se puede obtener al alcanzar los 15 años de antigüedad, naturalmente, si no se poseen “manchas” disciplinarias en el expediente personal. Alcanzados los 25 años de servicio, a la Medalla antes referida, se añade una barra que acredita esa antigüedad y del mismo modo ocurre cuando se llega a los 30 años de servicio. Por el cúmulo de servicios muy destacados y relevantes, en la Royal Gibraltar Police se puede imponer la Medalla al Mérito Policial.

Con menor categoría que las Medallas antes descritas, se pueden conceder felicitaciones públicas internas, existiendo de dos categorías: las concedidas por el Comisario Jefe o las concedidas por el Superintendente Jefe del Área de trabajo del agente felicitado.

PUBLICADO EN EL Nº 91 DE LA REVISTA WAR HEAT INTERNACIONAL