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miércoles, 14 de abril de 2010

LEGALIDAD DE LAS PUNTAS HUECAS EN LAS F.Y.C.S. DE ESPAÑA

Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo

A menudo, se oye en los medios de comunicación que, las municiones con Puntas Huecas están totalmente prohibidas en España. Algunos dicen que, incluso están prohibidas para los propios agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. No solo los informadores de prensa se manifiestan en esos términos, sino que, es frecuente oír la misma afirmación de boca de agentes policiales, Jefes o Instructores de Tiro de las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, esto último, es más lamentable que oírlo en la prensa no especializada.

Hasta cierto punto es comprensible que los periodistas o informadores de los medios de comunicación, cometan esos errores, metiéndose en pantanos de fango de los que no pueden o no saben salir. Es compresible porque ellos no son juristas ni son profesionales de las armas y la seguridad, y además, más justificación tienen al errar en sus aseveraciones, cuando descubren al público, que la fuente de información periodística es un funcionario de la F. y C. S.

Con frecuencia, y ligereza, a los agentes policiales, tenga la categoría profesional que tenga y sean del Cuerpo que sea, se les suele considerar expertos en determinadas materias, principalmente, en estos asuntos.

De una vez por todas, se debe zanjar el tema de la legalidad de las Puntas Huecas en España. Y también de una vez por todas, digamos a los seudo expertos aquello de: ‹‹zapatero, a tus zapatos››

Para entender un tema hay que estudiarlo, y además, a fondo y pormenorizadamente, eso, es lo que haremos, ahora, aquí con el vigente Reglamento de Armas y con los proyectiles de Punta Hueca.

El Real Decreto 137/93 de 29 de enero, aprueba el Reglamento de Armas, actualmente en vigor, y en su artículo 1º, 4º dice textualmente:

“QUEDAN EXCLUIDOS DEL ÁMBITO DE APLICACIÓN DE ESTE REGLAMENTO, Y SE REGIRAN POR LA NORMA ESPECIAL DICTADA AL EFECTO, LA ADQUISICIÓN, TENENCIA Y USO DE LAS ARMAS POR LAS FUERZAS ARMADAS Y LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD. PARA EL DESARROLLO DE SUS FUNCIONES TAMBIÉN QUEDAN EXCLUIDOS LOS ESTABLECIMIENTOS E INSTALACIONES DE DICHAS FUERZAS Y CUERPOS”

Otro artículo de esta, vigente, norma jurídica, es también de especial interés en el tema que nos ocupa, me estoy refiriendo al artículo 5º, f. Este artículo dice:

Artículo 5º “QUEDA PROHIBIDA LA PUBLICIDAD, COMPRA VENTA, TENENCIA Y USO, SALVO POR FUNCIONARIOS ESPECIALMENTE HABILITADOS, Y DE ACUERDO CON LO QUE DISPONGAN LAS RESPECTIVAS NORMAS REGLAMENTARIAS DE:”

f.- “LAS MUNICIONES PARA PISTOLAS Y REVÓLVERES CON PROYECTILES DUM-DUM O DE PUNTA HUECA, ASÍ COMO LOS PROPIOS PROYECTILES.”

De todo lo anteriormente expresado, y, textualmente, extraído del Reglamento de Armas, se desprende sin género de dudas que:

1º.- En España, la cartuchería de Punta Hueca, solo está prohibida para ser usada por armas cortas (pistolas y revólveres) así pues en armas largas se pueden usar. De hecho, son las más usadas en monterías o caza mayor, naturalmente, con armas largas. No obstante, existen armas largas, en nuestro país, que están recamaradas en calibres tradicionalmente de pistola o revólver, por ello, es muy habitual ver a personas que, en cacerías o clubes de tiro, usan carabinas de cerrojo, palanca o semiautomáticas, en calibres tales como: 9mm Parabellum ó .357 Magnum, por ejemplo.

Quiere eso decir que, un usuario de carabina, del calibre 9mm Parabellum, podrá adquirir y usar de modo legal munición con Punta Hueca, aún siendo ese tirador, un civil “de arma larga”. Pero NO podrá usar en sus armas cortas (si las poseyera) esos mismos cartuchos.

2º.- Otro punto que debe quedar claro tras el análisis de los artículos precedentes es que, los funcionarios especialmente habilitados, SÍ pueden portar y usar los cartuchos de Punta Hueca. El dilema es… ¿Quiénes son esos funcionarios ESPECIALMENTE HABILITADOS de los que habla el Reglamento de Armas…?. La respuesta es tan sencilla, que la gente no la ve, aún estando en sus narices. A menudo la gente que habla de estos temas dice, y lo dice por que lo cree, y lo cree porque lo oyó a alguien a quien consideró experto que, solo agentes de unidades especiales del Cuerpo Nacional de Policía o de la Guardia Civil, están autorizados para hacer uso de las Puntas Huecas en sus armas.

Es un error creer eso, la cosa es mucho más sencilla. Todo funcionario está obligado a usar el material que le sea entregado por su administración, así pues, y por ejemplo, será obligatorio que un agente de la G.C., utilice la munición que de dotación le es entregada por sus jefes o responsables de armamento y material; del mismo modo ocurre en el C.N.P., y como no podría ser de otro modo, también en los cuerpos de Policía Local y Autonómicos, ocurre lo mismo.

De este modo, si el Ayuntamiento, en el caso de Cuerpos de Policía Local, adquiere munición de punta de plomo y la entrega a sus funcionarios, esa debe ser la munición a emplear de modo oficial y reglamentario, por los agentes. Y si el Ayuntamiento, por consejo de un especialista, decide adquirir munición de Punta Hueca, y con ella dotar a sus agentes, pues ya, se debe tener a tal munición por material reglamentariamente adjudicado.

3º.- El punto anterior está directamente ligado al hecho de que, el artículo 1º, 4º del Reglamento de Armas, dejó meridianamente claro, lo siguiente: las F. y C.S. (CNP, GC, Cuerpo dependientes de las Comunidades Autónomas y Cuerpos de Policía Local) están excluidos de la aplicación del Reglamento de Armas, en lo que concierne a ADQUISICIÓN, TENENCIA Y USO DE ARMAS. Eso, incluye un componente tan vital como son los cartuchos que usan esas armas.

De forma clara, se entiende que cada Cuerpo dictará normas al respecto, así pues el Cuerpo de Policía Local que con buen criterio decide adquirir cartuchos de Punta Hueca, para entregar a sus agentes, podrá hacerlo sin ningún tipo de temor o cortapisa por parte de la Intervención de Armas de la Guardia Civil. Pese a parecer tan sencillo, y lo es, es muy frecuente detectar reticencias por parte de las Intervenciones de Armas de la GC, no se si por desconocimiento, o si lo hacen por otros motivos, pero el caso es que las reticencias, existen. A veces, creo que, también por complejos y prejuicios de los solicitantes.

Una vez aclarados puntos vitales; sería bueno dejar plasmado aquí aunque sea de una forma muy somera y básica, las ventajas de la cartuchería de Punta Hueca.

Dos son las ventajas que más se pueden destacar, en este tipo de cartuchos, frente a los usados de modo tradicional en nuestras F. y C.S. El más ventajoso de los factores es el de la mayor Transferencia de Energía al cuerpo impactado, entendiendo, en este caso, por Transferencia de Energía: ‹‹la capacidad que tiene un proyectil para transferir la energía, que aún pudiera conservar, al cuerpo contra el que impacta››

A mayor transferencia, más deformación del proyectil (variación de su forma) y a más deformación de ese proyectil, más masa será destruida, en el cuerpo impactado. Con una mayor deformación, también será mayor, la herida provocada en el impacto y durante la penetración y recorrido a través de los órganos afectos. El canal de salida de sangre, también debería ser mayor.

Es un error, muy común, creer, y decir que, la Punta Hueca es más perjudicial para el uso policial, o decir aquella frase que con frecuencia se oye en prensa y tertulias, y que viene a decir eso de: “la Punta Hueca MATA más..”. Insisto en que es un error. Si usamos Punta Hueca, de cierta calidad, en un caso de legítima defensa amparada por nuestro ordenamiento jurídico, y siempre que, ese o esos disparos se coloquen en la zona del cuerpo deseado, es más que probable que, con pocos disparos dejemos fuera de combate al agresor.

Quizás con uno o dos disparos bien “colocados”, consigamos un K.O. Mientras que, con proyectiles de plomo, blindados o semiblindados y situando los impactos en la misma zona del cuerpo, es, casi seguro que, el sujeto continuará en su intento de abatirnos, obligándonos a seguir disparando contra él. Por ello, a veces, para derribar y neutralizar una agresión, se deben hacer uso de demasiados impactos contra el atacante, mientras que, en la mayoría de ocasiones en que se usó proyectil de Punta Hueca, con pocos disparos se pudo neutralizar el avance lesivo del atacante.

Como ejemplo de lo anteriormente expresado, recordemos el caso real siguiente: El 28 de noviembre de 2008 en la ciudad alicantina de Petrer, se produjo un tiroteo entre dos atracadores, de una entidad bancaria, y agentes de la P.L. y del C.N.P. Como resultado de la refriega, dos agentes del C.N.P. resultaron heridos por los disparos, uno de ellos recibió tres impactos, de los cuales uno, impactó en la mandíbula. Los atracadores también recibieron varios disparos. Uno de los delincuentes acabó herido por dos impactos en el pecho y el otro falleció tras recibir siete impactos repartidos por distintas partes de su cuerpo. Incluso cuando, el atracador, ya había recibido los tres primeros disparos, seguía esgrimiendo su arma, en dirección a los agentes. En este caso, los agentes de ambos cuerpos, usaron proyectiles semiblindados tradicionales.

Siempre será mejor justificar judicialmente dos disparos, aunque sean de Punta Hueca, en el cuerpo del agresor, que no tener que justificar siete disparos con proyectiles de los más tradicionales y comunes, como son: los de plomo, los blindados o los semiblindados. Los tres tipos de proyectiles referidos, son los más ampliamente usados en España, no solo a nivel policial y defensivo, sino deportivamente.

La segunda ventaja que aporta la Punta Hueca frente a las tradicionales “puntas” es, la menor sobrepenetración. Quiere eso decir que, un proyectil tradicional de los mencionados antes, es capaz de provocar heridas graves a terceros una vez que, el proyectil, atraviese el cuerpo del sujeto primeramente elegido como objetivo. De hecho es muy habitual que los proyectiles comunes, sobrepenetren sus blancos y continúen un errático recorrido, sin que el tirador que los disparó, pueda predecir donde, cuando y contra que objetivo se detendrá en su recorrido. (Ocurrió en Madrid hace un año, durante un tiroteo en plena calle)

Las Puntas Huecas, dada su mayor facilidad de deformación al impactar, y durante la transferencia de energía, no suelen abandonar el cuerpo impactado, quedando, normalmente, alojados en algún órgano corporal, del sujeto que recibió el disparo. En los casos en que sí abandona el cuerpo impactado, suelen hacerlo con poca capacidad lesiva, evitando con ello daños colaterales. Tengan siempre presentes esta frase: ‹‹CUANDO UNA BALA NO DA EN SU OBJETIVO, ES QUE NO DA DONDE QUERÍAMOS Y SI NO DA DONDE QUERÍAMOS...DARÁ DONDE NO QUERÍAMOS››

Son muchos los que aún creen que las puntas semiblindadas y las de plomo, aventajan a las blindadas de igual calibre, en lo relativo a efectos favorables a la incapacitación física del agresor, es un error, créanme. Las puntas de plomo, blindadas, frangibles y semiblindadas se comportan casi de idéntica forma, siempre que impacte en las mismas zonas corporales. De verdad, las diferencias son mínimas. Este tema lo dejamos para otro artículo aparte, porque da para escribir mucho.

A modo de referencia y ejemplo, puedo decir que son muchos los Cuerpos de Policía Local en nuestro país, los que usan como dotación oficial diversos tipos de cartuchos con Puntas Huecas. Recientemente la P.L. de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real, con una plantilla de agentes bastante reducida, ha comenzado a portar cartuchos Remington Golden Saber HPJ en sus armas de dotación.

Casi al mismo tiempo, varias plantillas de P.L. de la C.A. de Extremadura, de Madrid y de la Provincia andaluza de Córdoba, han entregado este tipo de cartuchos, a sus agentes. Hace tiempo, quizás más de quince años, se comenzó a entregar de modo oficial a los agentes de P.L. de Rianxo, en la provincia La Coruña, este mismo tipo de cartuchería para sus pistolas Glock. Por cierto, fueron casi pioneros en España, en el empleo de esta marca de pistolas. Podría seguir enumerando más municipios, en los que se usan cartuchos de Punta Hueca, pero me quedo solo con estos pocos ejemplos de ciudades, donde, me atrevo a decir que, existe poca incidencia criminal, pero aún así, tienen agentes que van especialmente bien dotados de material. Seguramente, se dejaron asesorar eficazmente por un profesional del tema

A nivel de cuerpos estatales, también se usan. En sus armas cortas y subfusiles, por ejemplo, los agentes del GEO, UEI y GOES, usan munición de punta hueca, normalmente, Golde Saber. También, algunas unidades, o equipos de protección de personalidades, usan este tipo de cartuchos.■

PUBLICADO EN REVISTA ARMAS.ES Nº13 DE DICIEMBRE/ENERO 08/09
PUBLICADO EN REVISTA WAR HEAT INT. Nº83 DE NOVIEMBRE DE 2009

miércoles, 31 de marzo de 2010

PROYECTILES MÁS COMUNES DE USO POLICIAL, Y SUS COMPORTAMIENTOS...

Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo


Los cartuchos que generalmente usan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FYCS), en España, para las misiones o servicios ordinarios, son cartuchos que montan proyectiles de plomo, semiblindados o blindados/encamisados, estos son los más comunes y habituales en el quehacer diario de un agente de policía español. Todos los referenciados anteriormente poseen algo en común, y es el uso del plomo, en unos como núcleo, en otros como base total del cuerpo del proyectil. También, entre los tiradores deportivos y ciudadanos autorizados para portar armas de defensa, esta munición, es la más frecuentemente usada.

Es sabido por todos que, el proyectil blindado o encamisado, también llamado FMJ (Full Metal Jacket) posee un alto poder de penetración y bajo poder de deformación al impactar en un cuerpo humano o incluso en casi cualquier objeto del entorno cotidiano. Esa propiedad para perforar o penetrar, se la facilita la envuelta o camisa de metal que recubre al núcleo de plomo. La envuelta suele ser de latón.

Dicha penetración provoca la llamada sobrepenetración, es decir, que después de alcanzar a su objetivo, el proyectil aún posee energía bastante para atravesarlo y continuar hasta otro punto de impacto, ésta vez sin el deseo del tirador; pudiendo, lo anterior, provocar un daño colateral. O sea, que esa punta acabará donde NO queríamos que acabara. Dicho de otro modo: SI UN PROYECTIL NO IMPACTA DONDE QUEREMOS, IMPACTARÁ DONDE NO QUEREMOS QUE IMPACTE.

Plomo y Semiblindada, mejor que FMJ
Muchos son los que, para evitar esa sobrepenetración, recurren al uso de otras puntas, como por ejemplo las de plomo macizo mezclado con antimonio, o recurren a las semiblindadas, que son aquellas que exteriormente y en sus paredes, poseen envuelta metálica, generalmente de latón, pero que, sin embargo, en el extremo superior de la punta, permiten observar como asoma un poco de plomo desnudo.

Los que recurren al uso de las puntas de plomo o de las puntas semiblindadas, lo hacen con la convicción de que dichos proyectiles se van a deformar al impactar en el cuerpo o en el blanco deseado, y que, además, dicha deformación propiciará una mayor transferencia de energía sobre los órganos que se vean afectados por el impacto. Con ello, creen que van a alcanzar la puesta fuera de combate del sujeto alcanzado. Sí eso ocurriera, sería una gran ventaja, -deformación bastante y transferencia de energía- sobre los proyectiles blindados, pues estos como se dijo antes, no se suelen deformar, y transmiten poca energía en el impacto, y debido a su dureza provocan con facilidad rebotes. Como ya se dijo antes, las sobrepenetraciones, pueden herir a un tercero una vez que el la punta atraviesa el cuerpo impactado primitivamente.

Pues bien, ese mito de que los proyectiles de plomo y los semiblindados aportan esas ventajas para los usuarios de armas de defensa y/o seguridad, no es más que eso, un mito. Lo que es cierto, y hay que admitirlo, es que en cierto grado se reduce el riesgo de rebote, pero no anula o elimina ese riesgo, (como muchos creen). Según que órgano del cuerpo humano sea alcanzado o blanco sea impactado, se podrá producir cierta deformación, pero esto no es algo siempre asegurado.

La otra solución, quizás la mejor: la PUNTA HUECA
Son proyectiles de Punta Hueca, aquellos que poseen una oquedad en su extremo superior, estando, dicha oquedad, destinada a facilitar la deformación del proyectil en el instante del impacto.

Dos son las ventajas que más se pueden destacar, en este tipo de cartuchos, frente a los usados de modo tradicional en nuestras FyCS. El más ventajoso de los factores es el de la mayor Transferencia de Energía al cuerpo impactado. Se entiende por Transferencia de Energía: la capacidad que tiene un proyectil, una vez disparado, y aún habiendo perdiendo parte de su energía en el “vuelo”, para transferir al objetivo, toda la energía con la que impacta.

A mayor transferencia más deformación del proyectil (variación de su forma) y a más deformación de ese proyectil, más masa será destruida en el cuerpo impactado y mayor será la herida provocada en el impacto y durante la penetración.

Es un error muy común, creer y decir que la Punta Hueca es más perjudicial, o decir aquella frase que a veces se oye en prensa y que viene a decir eso de: “…la Punta Hueca MATA más..”. Digo que es un error porque, si usamos Punta Hueca, de calidad, en un caso de defensa legítima amparada por nuestro ordenamiento jurídico, y siempre que ese o esos disparos se coloquen en la zona del cuerpo deseada, es más que probable que, con pocos disparos dejemos fuera de combate al agresor. Quizás con uno o dos disparos, podamos alcanzar el K.O., mientras que con proyectiles de plomo, blindados o semiblindados y situando los impactos, en la misma zona del cuerpo, es muy probable que el sujeto continúe en su intento de abatirnos y debamos seguir disparando contra él.

Por ello, a veces para derribar y neutralizar la agresión, se deben hacer demasiados impactos contra el atacante, mientras en la mayoría de ocasiones en que se usó proyectil de Punta Hueca, con pocos disparos se pudo neutralizar el avance lesivo del sujeto hostil. Como muestra de ello, este ejemplo real: los siete impactos que un atracador recibió en un enfrentamiento con la Policía Local de Petrer (Alicante) en noviembre de 2008 y que pudo ser grabado, por un video aficionado, y televisado posteriormente. Los cartuchos usados no eran de Punta Hueca, y siete, son muchos disparos, aunque a mi entender fueron necesarios y proporcionados.

La segunda ventaja que aporta la Punta Hueca, frente a las tradicionales puntas blindadas, las semiblindadas y de plomo, es la menor sobrepenetración de la que ya hemos hablado al inicio del artículo.

Las Puntas Huecas, dada su mayor facilidad de deformación, al impactar, y durante la transferencia de energía, no suelen abandonar el cuerpo impactado, quedando, normalmente, alojados en algún órgano del sujeto que recibió el disparo. En los casos en que sí abandonan el cuerpo impactado, suelen hacerlo con poca capacidad lesiva, evitando con ello daños colaterales o lesiones a terceros.

Prueba de Laboratorio
He podido participar en pruebas de balística usando, como “cuerpo” a impactar, dos bloques de Gelatina 250A, la cual, rebajada al 10% y alcanzando 4ºC de temperatura, proporcionan una textura muy similar a la de un cuerpo humano vivo. La Gelatina Balística, debidamente preparada, proporciona una densidad media muy similar a la de músculos, huesos, piel, vísceras y otros órganos humanos.

Tras obtener dos bloques de la mencionada Gelatina, se colocaron uno junto al otro, de modo tal que, ambos, simularon dos cuerpos humanos puestos uno junto al otro, como si dos personas estuvieran posicionadas hombro con hombro. Tras los bloques se colocó una tabla, la cual haría de testigo en caso que los proyectiles atravesaran “los cuerpos gelatinosos” y continuaran camino hacia el parabalas.

Una vez acabado ese trámite, se efectuaron varias pruebas balísticas realizando varios disparos, precisos, sobre la gelatina. Se hicieron, los disparos, con suma precisión, para evitar que las trayectorias y/o cavidades temporales y permanentes de los primeros impactos, fueran “cruzadas” por los siguientes disparos. De ocurrir eso, el trabajo quedaría, en parte, desvirtuado.

Pues bien, los proyectiles empleados en la prueba fueron los siguientes: Blindado de Geco, Semiblindado SP Remington, Plomo Fiocchi, Frangible de Remington, Golden Saber Punta Hueca de Remington, Hydra Shock de Federal, Glaser Slug, SeCa de Ruag, QD-2 de Men, Silvertip de Winchester, THV y alguno más.

Las conclusiones fueron asombrosas para muchos de los presentes. Otros, esperábamos un resultado muy parecido al que se produjo finalmente. Así pues, se puede aseverar que, los proyectiles blindados, los de plomo, semiblindados y los frangibles, se comportaron exactamente igual. Atravesaron el primer bloque de Gelatina y provocaron sobre penetración, llegando a atravesar total y completamente el segundo bloque, continuando su camino hacia el parabalas de la galería.

Del resto de proyectiles empleados en la prueba, se sacaron conclusiones diversas. Por ejemplo, el THV sale del cañón con una velocidad inicial de algo menos de 600 m/s, y pese a esa velocidad, y disparando a tres metros, podemos decir que tuvo un escaso poder de penetración. El proyectil del THV, no llegó a penetrar ni a la mitad del primer bloque de gelatina, y fue recuperado, el proyectil, con nula deformación. Por consiguiente, no transfirió energía suficiente como para provocar lesiones relevantes que, a su vez, hubieran podido provocar la parada o detención del agresor.

El SeCa (SEcurity CArtridges) se comportó de un modo muy acertado, y además, de del modo esperado. Atravesó totalmente el primer bloque de gelatina, y se deformó completamente, por consiguiente, transfirió toda la energía que aún conservaba, al blanco impactado. Al atravesar el primer bloque, salió del mismo y golpeó el segundo bloque. En ese segundo bloque, no provocó perforación alguna, cayendo el proyectil al suelo.

De las Puntas Huecas usadas en la prueba, (Golden Saber Punta Hueca de Remington), Hydra Shock de Federal, Silvertip de Winchester) la que mejor se comportó fue la Hidra Shock, la cual penetró en el primer bloque, y alcanzó su total deformación; se detuvo a aproximadamente 28 centímetros del orificio de entrada en el bloque. El Golden Saber llegó a sobrepenetrar en el segundo bloque, si bien fue poco lo que penetró. Se deformó totalmente y transfirió toda la energía que conservaba en el momento del impacto. El proyectil Silvertip se deformó por completo, y trasfirió toda su energía, pero penetró menos de los 28 centímetros deseados.

Según estudios científicos del FBI norteamericano, un proyectil de defensa debería tener la capacidad de perforar en un cuerpo humano, entre 28 y 35 centímetros. Hay que tener en cuenta que, en los enfrentamientos, no siempre recibirá nuestro atacante, los disparos de modo frontal en su cuerpo. Hay que pensar que los proyectiles que le disparamos pueden entrar en otros ángulos, por ejemplo de modo lateral y de tal forma que, los impactos entren por un hombro o brazo, teniendo entonces que atravesar esas zonas del cuerpo, antes de entrar en el torso por la zona lateral, -costillar-. En ese caso, debería de tener capacidad -el proyectil- para continuar hasta tocar órganos vitales.

Proyectiles Especiales para casos muy concretos
Existen otros proyectiles dentro del mercado policial y militar, son proyectiles denominados especiales, pues son usados para misiones muy concretas. En este segmento encontramos a los perforantes, los trazadores, los explosivos o los incendiarios.

Los proyectiles perforantes, son aquellos cuyo núcleo es macizo, normalmente, de acero al tungsteno o de bronce, materiales, ambos, sumamente duros y que no se deforma con facilidad. Los núcleos, deben ser recubiertos con una micro capa de silicona, para que sea la silicona la que haga fricción en el cañón durante el recorrido, de ese modo el núcleo del proyectil no roza el ánima del arma y no provoca su desgaste y fatiga. La silicona lubrica.

Este tipo de proyectiles podría atravesar un chaleco antibalas con relativa facilidad, siempre que el chaleco sea un nivel de protección medio-alto y no muy alto. También son recubiertos por otros materiales, pero, concretamente, a nivel policial se usa la silicona en color verde. El más común de los proyectiles policiales perforantes es el KTW. Las tres letras, son las iniciales de los especialistas médicos y policiales, de origen norteamericano, que lo diseñaron. .

Los proyectiles trazadores son aquellos que se emplean para orientar o guiar al tirador. En su recorrido, desde la boca de fuego al punto de impacto, estas puntas, dejan traza aérea en su recorrido o trayectoria. En determinadas circunstancias (principalmente en oscuridad), el tirador podrá ir focalizando la dirección de sus disparos y podrá hacer las correcciones que estime oportuno. Su uso más frecuente se da en el ámbito militar y más concretamente en las ametralladoras, en cuyas cintas o cargadores de alimentación, se intercala un cartucho trazador cada 4 ó 5 ordinarios.

La capacidad trazadora la aporta al proyectil, una mezcla de productos químicos que se alojan en el culo o base del proyectil, que a esos efectos se encuentra hueco. Así pues, en dicha oquedad, se deposita magnesio y fósforo, los cuales al producirse el disparo y al estar en contacto directo, -la base del proyectil y la pólvora que se está quemando- hace que el fósforo y el magnesio se enciendan y provoquen una incandescencia. Es la incandescencia, la que deja ver, desde “fuera”, el recorrido o traza que describe el proyectil en su vuelo al objetivo.

Algo similar a lo antes descrito, ocurre con los proyectiles incendiarios y explosivos, siendo en estos casos otros los productos químicos que se alojan dentro del proyectil. Estos proyectiles están más limitados, aún, en su uso, siendo de más necesidad operativa y táctica, en misiones militares que en las policiales.

Concluyendo
Podríamos decir que, los proyectiles blindados, semiblindados y de plomo, deberían ser usados solo para el adiestramiento en galerías, dejando los frangibles para uso en lugares cerrados y con paredes y/o suelos especialmente duros, como por ejemplo buques o factorías. En esos lugares, los frangibles si que podrían cumplir correctamente su cometido, que no es otro que en paredes o superficies, especialmente duras, provocar la destrucción completa del proyectil; permite en gran medida, los frangibles por tanto, evitar el rebote, dado que se convierten en polvo (la configuración del proyectil es mezcla de polvos/partículas metálicos compactados). Yo, personalmente, los he probado varias veces impactándolos sobre planchas de acero y contra maquinaria industrial pesada, como por ejemplo excavadoras, tractores, etc., y puedo asegurar que, al impactar, los proyectiles disparados a un metro de distancia, se difuminaban y disipaban, pasando a ser nubes de polvo.

Lo ideal sería usar proyectiles deformables al impacto en el cuerpo, para asegurar, con ello, una gran transferencia de energía y destrucción de masa. Así pues, los de Punta Hueca y los SeCa son los más interesantes, de cuantos fueron usados en las pruebas referidas. Además, reducen en cierto modo la posibilidad de rebote. Personalmente, antes que usar los convencionales, aconsejo el uso de los SeCa y de casi cualquier Punta Hueca.

Quizás, con algunos de esos proyectiles deformables, podamos provocar la neutralización del agresor con un número menor de disparos que si tuviéramos que usar para el mismo fin, los proyectiles blindados, plomos o semiblindados. No obstante, no debemos sobredimensionar las posibilidades de los proyectiles, por muy bien que se comportaran en las pruebas balísticas. Para que se comporten como se desea y como se espera de ellos, se deben dar ciertos factores favorables que no dependen del usuario.

Tampoco se le escapa a nadie que, los bloques de Gelatina Balística no son la panacea. Como todos sabemos, un cuerpo humano ante un enfrentamiento o situación de riesgo, experimenta de modo automático una serie de cambios psicológicos y fisiológicos que modifican cualquier conclusión o estudio, de laboratorio, teniendo que estar a cada caso. Lo que un ser humano NO soportó, otro lo podría soportar de modo casi sobrenatural.

La Gelatina no deja de ser un buen “cuerpo” inanimado y carente de sentimientos, pero por ahora parece que es lo mejor que tenemos para seguir experimentando.■

PUBLICADO EN REVISTA ARMAS.ES Nº14 DEL MES DE FEBRERO/MARZO DEL AÑO 2009 Y TAMBIÉN PUBLICADO EN LA REVISTA WAR HEAT INTERNACIONAL Nº84, DEL MES DE DICIEMBRE DEL 2009