POLICÍA LOCAL DE TARIFA (Página no oficial)

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domingo, 12 de septiembre de 2010

En Barcelona: Iª Jornada sobre balística de efectos, cartuchería de uso policial y fisiología del enfrentamiento armado

INTERNATIONAL POLICE ASSOCIATION (I.P.A.) Sección Española – Comunidad Autónoma de Cataluña Secció Espanyola – Comunitat Autònoma de Catalunya AGRUPACIÓ DE VILADECANS Organització amb estatus consultiu davant el Consell Econòmic i Social de les Nacions Unides i del Consell d’Europa OFICINA

I.P.A. VILADECANS Organiza:
Iª Jornada sobre balística de efectos, cartuchería de uso policial y fisiología del enfrentamiento armado
¿De verdad crees que tu arma de servicio dispara proyectiles eficaces? ¿Vas a seguir creyendo todo lo que te han contado sin intentar averiguar si es todo cierto…? ¿Por qué actuamos como lo

hacemos en casos de vida o muerte? ¿Por qué no siempre podemos hacer todo lo que nos han enseñado en la galería de tiro?


Tras un enfrentamiento armado, ¿por qué no siempre recordamos todo lo ocurrido? ¿Trabajas con compañeros y jefes que creen que nunca pasa nada? ¿Estás cansado de argumentar que siempre puede pasar lo que nunca has imaginado?
Si eres un Policía comprometido con la realidad y quieres mejorar tus conocimientos técnicos en balística de efectos, cartuchería de uso policial y

fisiología humana en enfrentamientos armados o “a vida o muerte”, ¡¡¡INSCRÍBETE YA!!!

¡Ya está bien! No sigas creyendo cosas que no son ciertas. Deja de creer en leyendas urbanas. Te va a gustar y te va a servir ¡Te estamos esperando!

1ª Parte: BALÍSTICA DE EFECTOS Y CARTUCHERÍA METÁLICA
Conceptos como la transferencia de energía de los proyectiles en el instante del impacto, la Punta Hueca (no es ilegal para las FYCS españolas), diferentes nomenclaturas de los cartuchos nacidos en la Europa Continental, fuera de ella y en América.

2ª Parte: FISIOLOGÍA HUMANA DURANTE UN ENCUENTRO HOSTIL
Los pasos que siguen todos los órganos humanos desde que se detecta una grave acción, y el camino que se sucede durante la defensa o la huída de esa acción. Técnicas de tiro instintivas y naturales que nacen sin ser instruidas y que se contradicen con las técnicas que durante años se nos han enseñado en las academias.

3ª Parte: LA REALIDAD DEL ENCUENTRO ARMADO
Descubrirás, por ti mismo, que la realidad del encuentro armado está totalmente alejada de las mentiras que se nos cuentan en las galerías de tiro. En España, aunque muchos parecen no querer verlo, hay muchos casos de agentes atacados, heridos y/o muertos.

La gran ventaja: cartucho en recámara. Si vienes, obtendrás argumentos para poder demostrar que montar el arma ante un delincuente, cuando el ataque está en curso, no sirve para hacer deponer la actitud hostil. Consigue argumentos a favor del uso de la Doble Acción o acciones similares.

La ignorancia y cobardía están sentadas en cómodos sillones de mando.

Vamos a ver las circunstancias que, de modo omnipresente, aparecen en la mayor parte de enfrentamientos armados entre policías y delincuentes. En base a las conjeturas que se obtengan, deberán, todos ustedes, de organizar sus entrenamientos de tiro con armas de fuego.

Expone: Ernesto Pérez Vera
Comenzó su carrera profesional como militar a temprana edad, posteriormente pasó al sector privado donde ejerció de auxiliar de investigación privada, vigilante de seguridad y escolta privado.

Ernesto, en la actualidad, es agente de Policía en La línea (Cádiz) y ha estado siempre asignado a Unidades de Seguridad Ciudadana y a esporádicos servicios de Protección de Autoridades Locales. También estuvo al mando de la Unidad Especial de Policía Local de La Línea, hoy GESC.

Ernesto es Instructor de tiro acreditado por la Academia de policía de la Comunidad de Madrid, y miembro de la Asociación Española de Instructores de Tiro Policial (AEITP).

Desde 2008 es Redactor de la Revista Internacional, de temática Defensa/Seguridad: War Heat Internacional, de la editorial War Press, poseyendo, por tanto, acreditación de Prensa.

Lamentablemente, Ernesto ha pasado por una dura situación de vida o muerte, motivo por el cual, aún en situación de activo, ha sido declarado Incapacitado Permanente Parcial para el servicio. Ernesto sabe lo que es salir vivo de un grave encuentro en el que tuvo que hacer uso de su arma de fuego.

Fecha: 9 de noviembre de 2010

Horario: de 16:00 a 21:00 horas

Lugar: Auditorio de Can Calderón, Carrer d'Andorra, 64 08840 Viladecans

Precio: 30 € los socios IPA y 40 € los no socios

Incluye: diploma de asistencia, camiseta

Dirigido a: Miembros de las FCSE, servicios emergencias y seguridad privada.

Para más información y reserva de plazas contactar con: Alex Pérez en el teléfono 630 41 28 55 o por mail: alex_ipaviladecans@hotmail.es

Colaboran: Ayuntamiento de Viladecans, Gim Defensa y Motivación y Equipamiento Policial GAMS

Si quieres una plaza, realiza la transferencia bancaria por el importe del curso en: Banesto Núm. Cuenta: 0030-2196-79-0000589272 Especificar Nombre, Apellidos y nombre del Curso

jueves, 22 de abril de 2010

¿…PISTOLA O REVÓLVER...? el eterno dilema

Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo


¿PISTOLA O REVÓLVER?, esta es la pregunta más común, que se hace un agente de policía o un particular con licencia de armas tipo B (licencia que permite el uso y porte de armas cortas para defensa en la calle y domicilio, a ciudadanos particulares y a funcionarios o autoridades que no sean miembros de las FYCS, FAS o SVA. Esta licencia, es renovable cada tres años) cuado decide adquirir un arma para su defensa y seguridad personal.

Es un dilema sempiterno; pocos son los que tienen claro desde el principio, que tipo de arma es la que quieren. Cada día es más frecuente que los usuarios de este tipo de armas –de defensa- opten casi sin dudarlo por la pistola, si bien existen todavía muchos revólveres en manos de agentes de policía y ciudadanos con la referida licencia tipo B.

Cuando algún compañero me pide consejo sobre que tipo de arma comprar, siempre le hago una serie de preguntas, casi una encuesta. El dilema NO debe ser ¿que quiero comprar? sino que necesito comprar…, comprar por moda o por mal consejo de una persona cercana, es muy común y suele ser poco práctico.

Un policía que compra un arma para su defensa en horarios fuera de servicio o un particular que la necesita para su defensa, debe tener claras unas cuantas cuestiones:

1º.- ¿Va a portar el arma siempre que salga a la calle? ¿Quizás la quiera solo para guardarla en casa y esporádicamente portarla en la vía pública?

2º.- ¿Va a entrenar mucho y sacar partido y rendimiento al arma? ¿Entrenará tiro de diversión, de precisión o de defensa? ¿Qué calibre busca o necesita?

3º.- ¿De que presupuesto dispone?

Existen más preguntas, pero quizás, estas son esenciales. Si el arma la quiere o necesita para autodefensa, el arma debe tener una envergadura que permita su porte de modo cómodo y discreto, o sea, eficazmente. Si solo quiere el arma para guardar en casa y acudir alguna vez al campo de tiro, el tamaño ya no importa tanto.

Un error frecuente es: comprar el arma para entrenar y esporádicamente portarla. La mayoría de los que hacen eso, compran un arma enorme para sacar más partido a la precisión durante las tiradas de precisión deportiva en el club de tiro y cuando deciden portarla de paisano, se dan cuenta de que el arma es imposible de ocultar con discreción y eficacia. Al final el arma acaba siendo abandonada en un cajón de casa o siendo vendida.

Otros adquieren armas en calibres exuberantes y/o muy potentes, como el 10mm Auto ó .357 Sig, .45 ACP, 5,7x28mm etc. (el último de los referido es solo vendido a Cuerpos y Unidades de las FAS y FYCS), calibres acertados para la defensa pero de precio alto y a veces, según la zona de de España, difíciles de encontrar, sobre todo los dos primeros. Así pues, los que hacen eso, tendrán armas potentes y de tal calibre, que tendrán garantías de eficacia para defensa. Pero seguramente, las armas no serán eficaces en sus manos, pues no habrán obtenido el entrenamiento adecuado –por falta de munición abundante- por ello, el tirador acabará aburrido y cansado de comprar munición cara….si es que la encuentra.

El presupuesto a gastar es algo importante también, algunos creen que por gastar mucho dinero en el arma, ya serán buenos tiradores o serán tiradores seguros y por ello algunos, tras el gran desembolso económico, cierran el grifo y no invierten en la funda porta arma adecuada o en la cantidad de munición acertada para entrenar de modo periódico.

Una cosa fundamental es, que el calibre debe ser de los que permita presumir sacar un buen resultado neutralizador del agresor. La munición debe ser de fácil adquisición para poder entrenar con la frecuencia necesaria. Las características del arma, deben permitir poder controlarla en tiro rápido, esto está ligado a la potencia del cartucho empleado. Que posea una buena capacidad de cargador y sea de fácil porte y ocultación con las prendas de vestir habituales del usuario, también es muy deseable.

La mayoría de los que optan por el revólver, lo hacen por los llamados DOS PULGADAS, o sea por los de cañón con 2” de longitud, esto es algo que algunos desconocen y les llaman DOS PULGADAS a los revólveres que aparentemente sean pequeños, sin saber que por debajo del típico 4”, digamos que este ya es “grandecito”, están los de 2”, 2,5”, 3”, etc.

Bien, pues de esos que optan -cada día menos- por revólver de 2”, suelen encontrarse personas que simplemente adquieren el arma por el buen precio al que se lo ofertan en subastas, tiendas o simplemente un compañero que se jubila o que quiere deshacerse del arma sin más. Ese es el motivo por el cual muchos compran ese tipo de armas. Otros lo hacen porque, erróneamente, creen que el calibre del arma es más potente y eficaz que el más común de los usados en pistola. Como norma general, se suelen adquirir en calibre .38 Especial.

Algunos opinan que el revólver es más seguro que la pistola, bien en el caso de interrupción, o bien en el caso de no necesitar desactivar seguros o montar el arma. En mi opinión es un atraso seguir pensando eso. Admito que en caso de interrupción “sencilla” por fallo del cartucho no percutido (cuando el cartucho no está en condiciones óptimas de conservación) con un revólver puede ser más sencillo solventar la traba, solo hay que volver a presionar el disparador y tendremos otro cartucho enfrentado a la aguja percutura; pero hay que decir que no todas las interrupciones en los revólveres son de fácil y rápida solución, a veces son más sofisticadas que en las pistolas. De todos modos con el adecuado entrenamiento es muy rápido solventar interrupciones en la pistola, por ejemplo, la más complicada de las trabas en la pistola, es la llamada DOBLE ALIMENTACIÓN y aún esa, es bastante rápida de solventar con el adecuado entrenamiento.

El otro motivo por el que algunos creen más eficaz al revólver que a la pistola, es la inmediatez de hacer fuego con el revólver de Doble Acción (todos los que se emplean en seguridad y defensa lo son, de lo contrario se cometería un gravísimo error). Pues bien, también esa inmediatez se alcanza en con las pistolas. Es de todos sabidos, que las pistolas de servicio, seguridad y/o defensa son hoy en día, todas de Solo Doble Acción (DAO), Acción Mixta (S.A y D.A.) o de sistemas similares como el Safe Action de Glock. Existen muchos más mecanismos, pero todos con la ventaja de portar cartucho en recámara con sobresaliente seguridad. Así pues las dos ventajas que algunos ven en el revólver son fácilmente localizadas o alcanzadas en las pistolas modernas.

Contra el revólver, la principal crítica que se vierte es la de su escasa capacidad de fuego, entre cinco y ocho cartuchos en calibres admisibles para defensa, pero si nos centramos en los de tamaño 2”, bajamos a cinco ó seis cartuchos pues los que existen de 8 cartuchos, son de tamaño tal que hacen casi imposible su porte bajo la ropa. También los hay de 9 cartuchos e incluso de alguno más, pero entonces estaríamos hablando de revólveres de calibre .22 tanto del Long Rifle –vulgarmente llamado .22 Largo, siendo el “Largo” otro calibre distinto- o del calibre .22 Mágnum, calibres muy por debajo de lo mínimo aceptable para defensa, si bien el segundo de ellos, supera al primero.

Como ya habrán adivinado, yo soy partidario de la pistola frente al revólver. Hoy, encontramos el mercado inundado de pistolas con pesos y tamaños similares, e incluso por debajo del que tienen la mayoría de los revólveres pequeños que se usan en nuestro país, los cuales suelen ser marca Astra o Llama; en cualquier caso, ninguna de esas marcas fabricó en su día revólveres de 2” con peso muy bajo. Hoy por hoy, las pistolas subcompactas, son fabricadas en tamaños y pesos iguales o por debajo del de esos revólveres, y además con cargadores de más capacidad.

También es cierto que el mercado tiene revólveres de muy bajo peso, son revólveres construidos con titanio y que además de su bajo peso, pueden disparar cartuchos de los denominados “+P” (más potencia), son revólveres de mayor coste económico que los convencionales, por ejemplo los de la casa S&W norteamericana o la Brasileña Taurus, en cualquier caso, siguen estando en desventaja de capacidad frente a las pistolas modernas de tamaños y pesos similares.

Un argumento que a veces se oye a favor del revólver es, el de la mayor precisión “en general” frente a la pistola, esto es algo que puede ser cierto, pero NO es algo que en realidad pueda ser usado con fuerza como argumento en un enfrentamiento a vida o muerte, pues la inmensa mayoría de encuentro armados, se producen entre los 0 metros y 7 metros de distancia, sobre todo entre los 0 metros y los 3 metros. No olvidemos que estamos tratando de armas de defensa.

En otros tiempos, la gente usaba el revólver por aquello de que en general era más fácil hallar en el mercado munición más atractiva para defensa, algo que no era fácil que ocurriera con las pistolas, pero eso pasó a la historia y hoy en día es más fácil encontrar munición de proyectiles expansivos para defensa en calibres de pistola que no en calibres de revólver.

Solo soy partidario del uso del revólver frente a la pistola, en los casos de usuarios especialmente poco adiestrados o poco mentalizados. No cabe duda de que un revólver tiene un sistema de disparo y una manejabilidad tan sencilla que es muy difícil que se pueda entrar en la duda típica de… ¿La llevo o no la llevo en este instante con cartucho en recámara…? Sabiendo que el arma está en condiciones de servicio, sabemos que está siempre cargada, así pues, de producirse un accidente habría que buscar donde estuvo la negligencia por parte el usuario.

Yo recomiendo a los portadores de pistola, ya sean pistolas para el servicio o lo sean para usar cuando se está franco del mismo, que la porten con cartucho en recámara, eso sí, no sin antes entrenar profusamente en el manejo de dicha condición de porte, y en el tiro en D.A. También es cierto que a más de uno le he recomendado que dejase de portar el arma de ese modo, lo he tenido que aconsejar tras verlos manejar el arma y descubrir que desconocían no solo el manejo en cualquier condición sino que desconocían las mínimas normas de seguridad en el manejo del arma, cosa ésta muy peligrosa, sobre todo cuando se trabaja con cartucho en la recámara.

Llagados a este punto y para acabar, debo decir que soy de aquellos que siempre trata a cualquier arma como si estuviera cargada y así lo enseño a todos los que me atienden en explicaciones y clases de tiro, de ese modo se puede crear una mentalidad o conciencia de seguridad.■

PUBLICADO EL 31 DE OCTUBRE DE 2008 EN ARMAS.ES “DIGITAL” Y EL 20 DE SEPTIEMBRE DE 2009 EN LA REVISTA Nº 81 WAR HEAT INTERNACIONAL

miércoles, 31 de marzo de 2010

PROYECTILES MÁS COMUNES DE USO POLICIAL, Y SUS COMPORTAMIENTOS...

Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo


Los cartuchos que generalmente usan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FYCS), en España, para las misiones o servicios ordinarios, son cartuchos que montan proyectiles de plomo, semiblindados o blindados/encamisados, estos son los más comunes y habituales en el quehacer diario de un agente de policía español. Todos los referenciados anteriormente poseen algo en común, y es el uso del plomo, en unos como núcleo, en otros como base total del cuerpo del proyectil. También, entre los tiradores deportivos y ciudadanos autorizados para portar armas de defensa, esta munición, es la más frecuentemente usada.

Es sabido por todos que, el proyectil blindado o encamisado, también llamado FMJ (Full Metal Jacket) posee un alto poder de penetración y bajo poder de deformación al impactar en un cuerpo humano o incluso en casi cualquier objeto del entorno cotidiano. Esa propiedad para perforar o penetrar, se la facilita la envuelta o camisa de metal que recubre al núcleo de plomo. La envuelta suele ser de latón.

Dicha penetración provoca la llamada sobrepenetración, es decir, que después de alcanzar a su objetivo, el proyectil aún posee energía bastante para atravesarlo y continuar hasta otro punto de impacto, ésta vez sin el deseo del tirador; pudiendo, lo anterior, provocar un daño colateral. O sea, que esa punta acabará donde NO queríamos que acabara. Dicho de otro modo: SI UN PROYECTIL NO IMPACTA DONDE QUEREMOS, IMPACTARÁ DONDE NO QUEREMOS QUE IMPACTE.

Plomo y Semiblindada, mejor que FMJ
Muchos son los que, para evitar esa sobrepenetración, recurren al uso de otras puntas, como por ejemplo las de plomo macizo mezclado con antimonio, o recurren a las semiblindadas, que son aquellas que exteriormente y en sus paredes, poseen envuelta metálica, generalmente de latón, pero que, sin embargo, en el extremo superior de la punta, permiten observar como asoma un poco de plomo desnudo.

Los que recurren al uso de las puntas de plomo o de las puntas semiblindadas, lo hacen con la convicción de que dichos proyectiles se van a deformar al impactar en el cuerpo o en el blanco deseado, y que, además, dicha deformación propiciará una mayor transferencia de energía sobre los órganos que se vean afectados por el impacto. Con ello, creen que van a alcanzar la puesta fuera de combate del sujeto alcanzado. Sí eso ocurriera, sería una gran ventaja, -deformación bastante y transferencia de energía- sobre los proyectiles blindados, pues estos como se dijo antes, no se suelen deformar, y transmiten poca energía en el impacto, y debido a su dureza provocan con facilidad rebotes. Como ya se dijo antes, las sobrepenetraciones, pueden herir a un tercero una vez que el la punta atraviesa el cuerpo impactado primitivamente.

Pues bien, ese mito de que los proyectiles de plomo y los semiblindados aportan esas ventajas para los usuarios de armas de defensa y/o seguridad, no es más que eso, un mito. Lo que es cierto, y hay que admitirlo, es que en cierto grado se reduce el riesgo de rebote, pero no anula o elimina ese riesgo, (como muchos creen). Según que órgano del cuerpo humano sea alcanzado o blanco sea impactado, se podrá producir cierta deformación, pero esto no es algo siempre asegurado.

La otra solución, quizás la mejor: la PUNTA HUECA
Son proyectiles de Punta Hueca, aquellos que poseen una oquedad en su extremo superior, estando, dicha oquedad, destinada a facilitar la deformación del proyectil en el instante del impacto.

Dos son las ventajas que más se pueden destacar, en este tipo de cartuchos, frente a los usados de modo tradicional en nuestras FyCS. El más ventajoso de los factores es el de la mayor Transferencia de Energía al cuerpo impactado. Se entiende por Transferencia de Energía: la capacidad que tiene un proyectil, una vez disparado, y aún habiendo perdiendo parte de su energía en el “vuelo”, para transferir al objetivo, toda la energía con la que impacta.

A mayor transferencia más deformación del proyectil (variación de su forma) y a más deformación de ese proyectil, más masa será destruida en el cuerpo impactado y mayor será la herida provocada en el impacto y durante la penetración.

Es un error muy común, creer y decir que la Punta Hueca es más perjudicial, o decir aquella frase que a veces se oye en prensa y que viene a decir eso de: “…la Punta Hueca MATA más..”. Digo que es un error porque, si usamos Punta Hueca, de calidad, en un caso de defensa legítima amparada por nuestro ordenamiento jurídico, y siempre que ese o esos disparos se coloquen en la zona del cuerpo deseada, es más que probable que, con pocos disparos dejemos fuera de combate al agresor. Quizás con uno o dos disparos, podamos alcanzar el K.O., mientras que con proyectiles de plomo, blindados o semiblindados y situando los impactos, en la misma zona del cuerpo, es muy probable que el sujeto continúe en su intento de abatirnos y debamos seguir disparando contra él.

Por ello, a veces para derribar y neutralizar la agresión, se deben hacer demasiados impactos contra el atacante, mientras en la mayoría de ocasiones en que se usó proyectil de Punta Hueca, con pocos disparos se pudo neutralizar el avance lesivo del sujeto hostil. Como muestra de ello, este ejemplo real: los siete impactos que un atracador recibió en un enfrentamiento con la Policía Local de Petrer (Alicante) en noviembre de 2008 y que pudo ser grabado, por un video aficionado, y televisado posteriormente. Los cartuchos usados no eran de Punta Hueca, y siete, son muchos disparos, aunque a mi entender fueron necesarios y proporcionados.

La segunda ventaja que aporta la Punta Hueca, frente a las tradicionales puntas blindadas, las semiblindadas y de plomo, es la menor sobrepenetración de la que ya hemos hablado al inicio del artículo.

Las Puntas Huecas, dada su mayor facilidad de deformación, al impactar, y durante la transferencia de energía, no suelen abandonar el cuerpo impactado, quedando, normalmente, alojados en algún órgano del sujeto que recibió el disparo. En los casos en que sí abandonan el cuerpo impactado, suelen hacerlo con poca capacidad lesiva, evitando con ello daños colaterales o lesiones a terceros.

Prueba de Laboratorio
He podido participar en pruebas de balística usando, como “cuerpo” a impactar, dos bloques de Gelatina 250A, la cual, rebajada al 10% y alcanzando 4ºC de temperatura, proporcionan una textura muy similar a la de un cuerpo humano vivo. La Gelatina Balística, debidamente preparada, proporciona una densidad media muy similar a la de músculos, huesos, piel, vísceras y otros órganos humanos.

Tras obtener dos bloques de la mencionada Gelatina, se colocaron uno junto al otro, de modo tal que, ambos, simularon dos cuerpos humanos puestos uno junto al otro, como si dos personas estuvieran posicionadas hombro con hombro. Tras los bloques se colocó una tabla, la cual haría de testigo en caso que los proyectiles atravesaran “los cuerpos gelatinosos” y continuaran camino hacia el parabalas.

Una vez acabado ese trámite, se efectuaron varias pruebas balísticas realizando varios disparos, precisos, sobre la gelatina. Se hicieron, los disparos, con suma precisión, para evitar que las trayectorias y/o cavidades temporales y permanentes de los primeros impactos, fueran “cruzadas” por los siguientes disparos. De ocurrir eso, el trabajo quedaría, en parte, desvirtuado.

Pues bien, los proyectiles empleados en la prueba fueron los siguientes: Blindado de Geco, Semiblindado SP Remington, Plomo Fiocchi, Frangible de Remington, Golden Saber Punta Hueca de Remington, Hydra Shock de Federal, Glaser Slug, SeCa de Ruag, QD-2 de Men, Silvertip de Winchester, THV y alguno más.

Las conclusiones fueron asombrosas para muchos de los presentes. Otros, esperábamos un resultado muy parecido al que se produjo finalmente. Así pues, se puede aseverar que, los proyectiles blindados, los de plomo, semiblindados y los frangibles, se comportaron exactamente igual. Atravesaron el primer bloque de Gelatina y provocaron sobre penetración, llegando a atravesar total y completamente el segundo bloque, continuando su camino hacia el parabalas de la galería.

Del resto de proyectiles empleados en la prueba, se sacaron conclusiones diversas. Por ejemplo, el THV sale del cañón con una velocidad inicial de algo menos de 600 m/s, y pese a esa velocidad, y disparando a tres metros, podemos decir que tuvo un escaso poder de penetración. El proyectil del THV, no llegó a penetrar ni a la mitad del primer bloque de gelatina, y fue recuperado, el proyectil, con nula deformación. Por consiguiente, no transfirió energía suficiente como para provocar lesiones relevantes que, a su vez, hubieran podido provocar la parada o detención del agresor.

El SeCa (SEcurity CArtridges) se comportó de un modo muy acertado, y además, de del modo esperado. Atravesó totalmente el primer bloque de gelatina, y se deformó completamente, por consiguiente, transfirió toda la energía que aún conservaba, al blanco impactado. Al atravesar el primer bloque, salió del mismo y golpeó el segundo bloque. En ese segundo bloque, no provocó perforación alguna, cayendo el proyectil al suelo.

De las Puntas Huecas usadas en la prueba, (Golden Saber Punta Hueca de Remington), Hydra Shock de Federal, Silvertip de Winchester) la que mejor se comportó fue la Hidra Shock, la cual penetró en el primer bloque, y alcanzó su total deformación; se detuvo a aproximadamente 28 centímetros del orificio de entrada en el bloque. El Golden Saber llegó a sobrepenetrar en el segundo bloque, si bien fue poco lo que penetró. Se deformó totalmente y transfirió toda la energía que conservaba en el momento del impacto. El proyectil Silvertip se deformó por completo, y trasfirió toda su energía, pero penetró menos de los 28 centímetros deseados.

Según estudios científicos del FBI norteamericano, un proyectil de defensa debería tener la capacidad de perforar en un cuerpo humano, entre 28 y 35 centímetros. Hay que tener en cuenta que, en los enfrentamientos, no siempre recibirá nuestro atacante, los disparos de modo frontal en su cuerpo. Hay que pensar que los proyectiles que le disparamos pueden entrar en otros ángulos, por ejemplo de modo lateral y de tal forma que, los impactos entren por un hombro o brazo, teniendo entonces que atravesar esas zonas del cuerpo, antes de entrar en el torso por la zona lateral, -costillar-. En ese caso, debería de tener capacidad -el proyectil- para continuar hasta tocar órganos vitales.

Proyectiles Especiales para casos muy concretos
Existen otros proyectiles dentro del mercado policial y militar, son proyectiles denominados especiales, pues son usados para misiones muy concretas. En este segmento encontramos a los perforantes, los trazadores, los explosivos o los incendiarios.

Los proyectiles perforantes, son aquellos cuyo núcleo es macizo, normalmente, de acero al tungsteno o de bronce, materiales, ambos, sumamente duros y que no se deforma con facilidad. Los núcleos, deben ser recubiertos con una micro capa de silicona, para que sea la silicona la que haga fricción en el cañón durante el recorrido, de ese modo el núcleo del proyectil no roza el ánima del arma y no provoca su desgaste y fatiga. La silicona lubrica.

Este tipo de proyectiles podría atravesar un chaleco antibalas con relativa facilidad, siempre que el chaleco sea un nivel de protección medio-alto y no muy alto. También son recubiertos por otros materiales, pero, concretamente, a nivel policial se usa la silicona en color verde. El más común de los proyectiles policiales perforantes es el KTW. Las tres letras, son las iniciales de los especialistas médicos y policiales, de origen norteamericano, que lo diseñaron. .

Los proyectiles trazadores son aquellos que se emplean para orientar o guiar al tirador. En su recorrido, desde la boca de fuego al punto de impacto, estas puntas, dejan traza aérea en su recorrido o trayectoria. En determinadas circunstancias (principalmente en oscuridad), el tirador podrá ir focalizando la dirección de sus disparos y podrá hacer las correcciones que estime oportuno. Su uso más frecuente se da en el ámbito militar y más concretamente en las ametralladoras, en cuyas cintas o cargadores de alimentación, se intercala un cartucho trazador cada 4 ó 5 ordinarios.

La capacidad trazadora la aporta al proyectil, una mezcla de productos químicos que se alojan en el culo o base del proyectil, que a esos efectos se encuentra hueco. Así pues, en dicha oquedad, se deposita magnesio y fósforo, los cuales al producirse el disparo y al estar en contacto directo, -la base del proyectil y la pólvora que se está quemando- hace que el fósforo y el magnesio se enciendan y provoquen una incandescencia. Es la incandescencia, la que deja ver, desde “fuera”, el recorrido o traza que describe el proyectil en su vuelo al objetivo.

Algo similar a lo antes descrito, ocurre con los proyectiles incendiarios y explosivos, siendo en estos casos otros los productos químicos que se alojan dentro del proyectil. Estos proyectiles están más limitados, aún, en su uso, siendo de más necesidad operativa y táctica, en misiones militares que en las policiales.

Concluyendo
Podríamos decir que, los proyectiles blindados, semiblindados y de plomo, deberían ser usados solo para el adiestramiento en galerías, dejando los frangibles para uso en lugares cerrados y con paredes y/o suelos especialmente duros, como por ejemplo buques o factorías. En esos lugares, los frangibles si que podrían cumplir correctamente su cometido, que no es otro que en paredes o superficies, especialmente duras, provocar la destrucción completa del proyectil; permite en gran medida, los frangibles por tanto, evitar el rebote, dado que se convierten en polvo (la configuración del proyectil es mezcla de polvos/partículas metálicos compactados). Yo, personalmente, los he probado varias veces impactándolos sobre planchas de acero y contra maquinaria industrial pesada, como por ejemplo excavadoras, tractores, etc., y puedo asegurar que, al impactar, los proyectiles disparados a un metro de distancia, se difuminaban y disipaban, pasando a ser nubes de polvo.

Lo ideal sería usar proyectiles deformables al impacto en el cuerpo, para asegurar, con ello, una gran transferencia de energía y destrucción de masa. Así pues, los de Punta Hueca y los SeCa son los más interesantes, de cuantos fueron usados en las pruebas referidas. Además, reducen en cierto modo la posibilidad de rebote. Personalmente, antes que usar los convencionales, aconsejo el uso de los SeCa y de casi cualquier Punta Hueca.

Quizás, con algunos de esos proyectiles deformables, podamos provocar la neutralización del agresor con un número menor de disparos que si tuviéramos que usar para el mismo fin, los proyectiles blindados, plomos o semiblindados. No obstante, no debemos sobredimensionar las posibilidades de los proyectiles, por muy bien que se comportaran en las pruebas balísticas. Para que se comporten como se desea y como se espera de ellos, se deben dar ciertos factores favorables que no dependen del usuario.

Tampoco se le escapa a nadie que, los bloques de Gelatina Balística no son la panacea. Como todos sabemos, un cuerpo humano ante un enfrentamiento o situación de riesgo, experimenta de modo automático una serie de cambios psicológicos y fisiológicos que modifican cualquier conclusión o estudio, de laboratorio, teniendo que estar a cada caso. Lo que un ser humano NO soportó, otro lo podría soportar de modo casi sobrenatural.

La Gelatina no deja de ser un buen “cuerpo” inanimado y carente de sentimientos, pero por ahora parece que es lo mejor que tenemos para seguir experimentando.■

PUBLICADO EN REVISTA ARMAS.ES Nº14 DEL MES DE FEBRERO/MARZO DEL AÑO 2009 Y TAMBIÉN PUBLICADO EN LA REVISTA WAR HEAT INTERNACIONAL Nº84, DEL MES DE DICIEMBRE DEL 2009