POLICÍA LOCAL DE TARIFA (Página no oficial)

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sábado, 5 de marzo de 2011

Éxito total el día 9 de noviembre de 2010 en Can Calderón: CONFERENCIAS POLICIALES

Por: Alex Pérez, (Internacional Police Association, IPA Viladecans)

Como ya saben nuestros socios, a lo largo de la tarde del día 9 de noviembre, se celebró, en el Auditorio de Can Calderón de Viladecans, la Iª Jornada técnica sobre balística de efectos, cartuchería de uso policial y fisiología en el enfrentamiento armado. Para este evento, desde IPA Viladecans, se contactó con el compañero de la Policía Local de La Línea de la Concepción (Cádiz), e Instructor de Tiro de la Asociación Española de Instructores de Tiro Policial (AEITP), Ernesto Pérez Vera.

Ernesto es conocido, entre los agentes de policía de nuestro país, por su participación, como articulista-colaborador, en diversos medios técnicos profesionales. Los artículos de este policía gaditano salen a la luz pública en las revistas: War Heat Internacional, periódico ARMAS, Mouro (sindicato policial cántabro) y también, en otros momentos, en la revista Todo Seguridad.

Ernesto es, además, administrador de su propio espacio en la red de redes. En Internet se pueden leer todos sus artículos, pues él los cuelga en su blog personal. Muchos son los artículos que ha firmado con contenido directamente relacionado con los epígrafes de su conferencia de Viladecans.

La jornada comenzó a las 16:00 horas, y estuvo presidida y presentada por Carlos Miranda Tuá y Francisco Foz Dopico, presidente y vicepresidente respectivamente de la Agrupación de Viladecans, así como del vocal de la misma y organizador del evento, Alex Pérez.

La asistencia fue masiva: más de 90 asistentes, entre funcionarios de policía, militares, seguridad privada y prensa local, acudieron al lugar con la intención de oír cuanto tenía que decir el conferenciante. Los asistentes llegaron desde diversos puntos de España, principalmente, desde Aragón, País Vasco, Comunidad Valenciana, y naturalmente de muchos puntos de Cataluña: Mossos d’esquadra, Ertzaintzas, Policías Locales, Guardias Civiles y agentes del Cuerpo Nacional de Policía se dieron cita en Can Calderón aquella tarde.

El ponente no defraudó, señal inequívoca de que la organización, una vez más, hizo sus deberes. Ernesto se ganó rápidamente al público gracias a su “carácter del sur”, entre risas fue entrando en materia sobre temas muy serios.

El lugar de la celebración, un espléndido salón con buena iluminación y sonido, fue el lugar ideal para que todo transcurriera como se deseaba por todas la partes intervinientes.

Ernesto habló, entre otros temas, de los efectos que provocan en el cuerpo humano las diferentes municiones que son empleadas en la actualidad por los cuerpos policiales; de los falsos mitos existentes entorno al poder de parada, y de las reacciones cognitivas y corporales que se producen en el organismo ante una amenaza real a vida o muerte.

Todo ello amenizado con un sinfín de casos y anécdotas sobre los enfrentamientos armados en España, y su dramática experiencia personal, a la cual sobrevivió.



Expuso los diferentes temas con sencillez, sus explicaciones estaban al alcance de todos y no dudaba en preguntar si alguien tenía alguna duda o quería comentar algo. Como compañero de profesión que trabaja en la calle, su actitud se hacía cercana, hacia que fluyera la comunicación, que surgieran preguntas y comentarios, avalando sus respuestas y teorías, en materia de fisiología, con argumentos demostrados científicamente y por su experiencia personal.
Tras acabar cada una de las ponencias de la conferencia, y sobre todo al final del acto, Ernesto Pérez se vio agasajado por los compañeros asistentes. Aplausos, felicitaciones, fotografías, peticiones de dirección del correo electrónico y teléfono, fueron casi interminables.

El conferenciante agradeció las muestras de respeto, y trató, en la medida de lo que pudo, de cubrir todas las peticiones que los asistentes le hacían.

A todos los asistentes a la Jornada se les entregó, por parte de esta organización, una camiseta conmemorativa y un diploma acreditativo de su presencia en el evento. Al propio conferenciante se le hizo entrega de un diploma de agradecimiento por su colaboración. Significar que a la entrada del auditorio, Ernesto había dispuesto un buen número de ejemplares del periódico ARMAS, en los cuales aparecían algunos artículos de interés policial, los cuales fueron “devorados” por aquellos que pudieron alcanzar un ejemplar.

Nuestra valoración de esta jornada ha sido muy positiva y recomendable para todo aquel que quiera quitarse las orejeras, y ampliar su campo de visión más allá de lo que se imparte en las Academias de Policía.

Desde ésta agrupación queremos agradecer, públicamente, el esfuerzo que han hecho todos los asistentes, en especial los que se tuvieron que desplazar de otras comunidades autónomas. También al Ayuntamiento de Viladecans le corresponde una cuota de agradecimientos, pues sin la prestación del auditorio no se hubiera podido disfrutar de tan magnífico foro de encuentro.

Y como ya viene siendo habitual, hay que dar las gracias a la tienda de equipamiento policial GAMS y al gimnasio DyM (Defensa y Motivación), pues fueron colaboradores muy cercanos en este evento.

Gracias a todos ellos seguiremos intentando hacer jornadas y cursos de calidad e interés.

miércoles, 23 de febrero de 2011

TEST balístico casero: rebotes y transferencia de energía (Iª parte)

Por:Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo

En su momento redacté un artículo sobre mis experiencias balísticas sobre Gelatina, y en él dejé plasmadas las conclusiones evidentes que las pruebas dejaron al descubierto. Usando una pistola semiautomática del calibre 9 m/m Parabellum, se dispararon cartuchos montados con una gran variedad de proyectiles policiales. A grosso modo, esto es lo que se pudo comprobar sobre la Gelatina: los proyectiles convencionales de plomo, semi-blindados y blindados sobrepenetraron en exceso y no transfirieron suficiente energía como para ser considerados eficaces en la provocación de heridas de entidad mayor. Sin ser un proyectil convencional, el Frangible tampoco transfirió mucha energía a la Gelatina, y también sobrepenetró en exceso.

Por contra, los cartuchos montados con proyectiles deformables o expansivos, como los de Punta Hueca o similares, no penetraron tanto como los convencionales, solo lo justo, y además se deformaron tras el impacto. Con la modificación de su forma aumentaron su sección, y con ello consiguieron una mayor transferencia de energía en la Gelatina. Con estos resultados se producen canales superiores en las heridas. Esos canales son los conocidos como cavidades permanentes y temporales (las cavidades temporales quizás merezcan un matiz aparte). En la Gelatina se pueden estudiar y ver, muy claramente, las cavidades permanentes. También se puede medir el recorrido total, e interno, que el proyectil alcanza en el cuerpo impactado (en este caso Gelatina). Por cierto, lo ideal es, según los estudios científicos del FBI, 28 centímetros en un cuerpo humano.
(Ver:http://tirodefensivocampodegibraltar.blogspot.com/2009/08/proyectiles-de-uso-policial-y-sus.htmldegibraltar.blogspot.com/2009/08/proyectiles-de-uso-policial-y-sus.html)

Como la Gelatina tiene un coste económico muy elevado para un particular, y requiere de mucha labor en su preparación, y además el cuerpo humano al nacer es agua en un 75% aproximadamente, decidí, sin mucha parafernalia científica –ninguna-, disparar sobre agua estancada en un bidón. Más casero imposible. Lógicamente, hay que salvar muchas diferencias: el cuerpo humano es, en la edad adulta, agua en un 60% (menos que al nacer), pero ese agua no permanece estancada en puntos concretos de la anatomía. Las células humanas son las principales portadoras, y conservadoras, de ese agua (agua intracelular). El resto del agua es la extracelular, pues baña a todos los tejidos y circula por la sangre.

En una finca privada se dispuso de los medios materiales “científicos” necesarios para el test: el bidón de 200 litros de capacidad, el agua y una plataforma elevada de tres metros respecto al suelo. Desde la altura que daba un muro, se dispararon, contra el agua, numerosos cartuchos diseñados para uso policial. Para evitar la fractura del fondo del bidón, en caso de que algún proyectil estuviera “sobre alimentado”, se colocó en el interior del mismo, y en el fondo, una plancha de acero que pudiera detener a los proyectiles excesivamente “animados”.

La prueba se efectuó en “V3”, -distancia de 3 metros entre el agua y la boca de fuego- El arma empleada fue una pistola Glock-26, y el elenco de munición fue el siguiente: Fiocchi Black Mamba 100grs, Geco Action de 84grs, SeCa 99grs. de Ruag, Fiocchi EMB 92grs, Semiblindado Sellier & Bellot 124grs, Frangible Greenshield Simunition 82grs, Fiocchi ZP 100grs, Blindada de Santa Bárbara 116grs, Remington Disintegrator con proyectil Jacketed 100grs, Remington Golden Saber 147grs, y otras puntas huecas recargadas de Hornady y Winchester, ambas de la serie XTP 124grs. de sus respectivas firmas.

La prueba iba demostrar lo que yo ya conocía: los proyectiles convencionales no se deformarían, y algunos alcanzarían, con cierta velocidad, el fondo del barril, eso sí, tras el golpe final no presentarían deformación, si acaso leve. Se cumplió. Los proyectiles blindados de Santa Bárbara no se deformaron prácticamente nada, y seguramente, lo poco que lo hicieron, lo fueron tras golpear en la placa de acero que se hallaba en el fundo del bidón. Las puntas Fiocchi Zero Pollution, las ZP, no se deformaron nada en absoluto. Las Frangibles de Simunition quedaron intactas, no se perdió ni un “grano”. La semiblindada de S&B se deformó levemente, señal de que pudo, como la blindada, tocar el fondo de acero con cierta velocidad. El caso de ésta última punta, y de la blindada, evidencia sobrepenetración: los proyectiles tocaron, con suficiente velocidad, el fondo de acero del enorme bidón de 200 litros de agua.

El tema de la sobrepenetración debería tenerse más en cuenta por las instituciones con carta en estos temas. Las puntas que son capaces de traspasar objetivos y mantener energía para alcanzar otros, son muy peligrosas. Entre los proyectiles convencionales, el rey de peligro y riesgo de daños colaterales, por sobrepenetración, es el blindado o FMJ. Es precisamente el que más se usa entre los agentes policiales, en unos casos a nivel privado y en otros a nivel oficial de dotación. A la mente se me viene el triste suceso acaecido, en diciembre del año 2006, en la Academia de la Guardia Civil de Baeza: un profesor de tiro, por accidente, disparó un proyectil blindado contra uno de sus compañeros docentes, y ese proyectil, tras cruzar el tórax del agente, alcanzó de lleno el corazón de un alumno. Con mucha seguridad, me atrevo a decir que otros proyectiles nunca hubieran llegado a tanto. El suceso lo protagonizó una bala blindada de 9 m/m P. Por cierto, tras eso, y seguidamente al incidente, al mismo instructor se le “escapó” otro disparo que hirió en el pie, de modo leve, a otro alumno. En resumen: un herido leve, otro muy grave y otro fallecido, y los dos últimos por una misma bala…

Continuamos con la exposición del trabajo hidráulico. Los proyectiles expansivos, entre ellos los de punta hueca, no solo acabaron completamente abiertos el fondo del bidón, sino que, al impacto con el agua, siempre desalojaron cierta cantidad de líquido. Esto último, el desalojo de agua tras el impacto, es algo que no se consiguió con las puntas convencionales: no salpicaban prácticamente agua, por tanto, no transferían energía en buena o gran cantidad. Todos estos proyectiles quedaron expandidos totalmente. Fueron especialmente “brutales”, por el desalojo masivo de agua, los impactos de los SeCa, Geco Action-1, Golden Saber, Desintegrator, EMB. Me sorprendió mucho el resultado alcanzado por los cartuchos italianos Black Mamba. Estos cartuchos de Fiocchi se abrieron completamente, quedando cual moneda aplastada pese a que, en principio, su estructura no presentaba aspecto expansivo. Impactaron con energía en la placa de acero que se situaba en el fondo del bidón: dejaron marcado el impacto. El cuerpo de este proyectil está construido con una mezcla de zinc y de cobre, y al ser de peso muy liviano impactaba a una gran velocidad, y con muchísima energía. Del proyectil Desintegrator solo fue recuperada la camisa o envuelta metálica, su contenido pulverulento se “perdió” en el líquido, pero también desalojó mucha cantidad de agua en el impacto.

Creo que a nadie se le escapa que si un proyectil alcanza casi el doble de su diámetro, de modo homogéneo tras el impacto, y sin perder masa, producirá heridas de mayor entidad que aquellas puntas que no se deforman al impactar, a iguales distancias y en el mismo tipo de objetivo. Eso sí, aquí, al tratarse de líquido y disparándose en vertical, no se puede saber en que punto se hubiera detenido el proyectil en su recorrido total: por pura inercia y gravedad, todos los proyectiles terminaban apilados en el fondo del bidón. Tampoco podremos saber en que momento comienzan a expandir las puntas deformables. Pero bueno, esto es lo que es, una prueba “casera” que seguro hace pensar a más de un usuario.

Otro factor ha sido estudiado caseramente con respecto al comportamiento de los proyectiles: los rebotes. Sobre una plancha de acero impenetrable, por su enorme grosor, disparé, también con una Glock 26, varios tipos de proyectiles: SeCa, ZP –Zero Pollution de Fiocchi-, Frangible y FMJ –blindado-. La distancia de tiro fue de 3 metros.

El resultado de cada disparo fue distinto según el ángulo de incidencia del proyectil sobre el cuerpo metálico. Cuando se disparó en ángulo aproximado de 90º, la punta SeCa se deformó completamente sin perder masa alguna. El proyectil fue localizado en el suelo, y justamente debajo del punto de impacto. Cuando se probó con la frangible, nada pudo ser recuperado de modo sólido. La punta se pulverizó por completo. La punta ZP, que según Fiocchi posee cierta propiedad frangible, se descompuso en pequeños trozos de camisa y estaño –el núcleo es de ese material-. Los pequeños fragmentos que quedaron de la ZP, en mi opinión, pueden ser lesivos, pero no letales. No es, para nada de nada, frangible. Creo que los pequeños fragmentos de la ZP podrían producir, en el sistema ocular, lesiones graves o muy graves. Estos fragmentos quedaron esparcidos ante la zona de impacto, pero justo bajo ella.

Por último, del FMJ o blindado no fue localizado fragmento alguno de la punta. Seguramente se descompuso en pequeños y medianos fragmentos de plomo y latón, pero no fue posible localizar nada. Los fragmentos, muy probablemente, se confundieron con el entorno del escenario en el que se realizó la prueba. Lo dicho, todo es casero…

Cuando se disparó en ángulo de impacto de entre 45º y 60º, contra la misma superficie metálica y a la misma distancia, se consiguió el resultado esperado: todos los proyectiles rebotaron, incluido el frangible. Todas estas puntas fueron a detenerse contra la misma zona de un talud de barro. En mi opinión, esos proyectiles poseían capacidad lesiva letal. Estas balas, incluso las frangibles, fueron recuperadas achaflanadas pero conservando toda su masa.

Con munición FMJ de las marcas Sta. Bárbara, Fiocchi y Remington, y con cartuchos SeCa, disparé también contra bloques de hormigón que tenían una capa de cemento enfoscado. Para esta prueba, la distancia fue de 5 metros, y el resultado acabó siendo, a grosso modo, el esperado: las puntas FMJ rebotaban contra el enfoscado de cemento, sin que el proyectil perdiera masa, quedando totalmente deformado de un modo muy homogéneo el proyectil. Sin embrago, cuando el enfoscado se caía (por la fuerza de los sucesivos impactos), y quedaba al descubierto el bloque de hormigón “desnudo”, la punta FMJ siempre penetraba la primera “pared” del bloque. En este segundo caso, el proyectil, tras atravesar los granos de hormigón, se descomponía en camisa y núcleo de plomo, perdiendo gran parte de su masa.

En las mismas circunstancias se usó munición suiza SeCa del Grupo Ruag, siendo éste el resultado: casi idéntico al caso de la munición blindada/FMJ. ¿Qué se desprende de esta observación?, muy sencillo, que la punta SeCa, como difunde el fabricante, ante cuerpos “blandos”, como el humano, transfiere mucha energía mediante la deformación controlada y homogénea de la punta. Pero ante cuerpos duros, como el acero o el hormigón, se comporta como un blindado: se “entaca” y tira “palante…”

Para finalizar, decir que el proyecto de Real Decreto del nuevo Reglamento de Armas, que con seguridad será aprobado tal cual se presenta en el borrador, prohíbe el uso, tenencia, compraventa y publicidad de los cartuchos que montan proyectiles EXPANSIVOS, así como los simples proyectiles, siempre que sean destinados a ARMAS CORTAS para PARTICULARES. Ahora, lamentablemente, se amplía la prohibición. El Reglamento de Armas aprobado por RD 137/1993 (en vigor aún, pero por poco tiempo) prohíbe lo mismo que el borrador al que se hace referencia, pero solo si se trata de proyectiles de Punta Hueca (que poseen una oquedad física en la cabeza y que administrativa y burocráticamente posean esa catalogación ministerial) y de proyectiles Dum-dum (modificados artesanalmente para que expandan por encima de previsto)

Hasta ahora se escapaban de la “quema”, si se poseía habilidad burocrática, los proyectiles “no huecos” que, por su configuración o composición, expanden tras el impacto en superficies o cuerpos blandos. Ahora no, ahora esos también son defenestrados al abismo. Una pena. Parece que los asesores de los redactores de las normas no se van a enterar nunca. Las puntas expansivas (sean puntas huecas o no) sobrepenetran menos, reducen en cierto grado el riesgo de rebote, y sobre todo, casi siempre, con menos impactos sobre una persona se pueden producir “fueras de combate” en menor tiempo. Esto último reducirá el número de disparos que tengan que recibir los tipos a los que nos veamos obligados a disparar.

Por último, y para acabar, quiero dar las gracias públicamente a mi amigo F. Acosta, pues sin su bidón, su agua y su finca, no hubiera podido disfrutar del “experimento”. También es de justicia mencionar a Eugenio M. Fernández Aguilar, Profesor de física y entusiasta de su profesión. Eugenio deseaba estar presente en la pruebas, pero no fue posible, aún así, ha seguido el trabajo antes de su publicación. El profesor administra un buen blog sobre física: http://www.cienciaxxi.com/ ■

domingo, 12 de septiembre de 2010

En Barcelona: Iª Jornada sobre balística de efectos, cartuchería de uso policial y fisiología del enfrentamiento armado

INTERNATIONAL POLICE ASSOCIATION (I.P.A.) Sección Española – Comunidad Autónoma de Cataluña Secció Espanyola – Comunitat Autònoma de Catalunya AGRUPACIÓ DE VILADECANS Organització amb estatus consultiu davant el Consell Econòmic i Social de les Nacions Unides i del Consell d’Europa OFICINA

I.P.A. VILADECANS Organiza:
Iª Jornada sobre balística de efectos, cartuchería de uso policial y fisiología del enfrentamiento armado
¿De verdad crees que tu arma de servicio dispara proyectiles eficaces? ¿Vas a seguir creyendo todo lo que te han contado sin intentar averiguar si es todo cierto…? ¿Por qué actuamos como lo

hacemos en casos de vida o muerte? ¿Por qué no siempre podemos hacer todo lo que nos han enseñado en la galería de tiro?


Tras un enfrentamiento armado, ¿por qué no siempre recordamos todo lo ocurrido? ¿Trabajas con compañeros y jefes que creen que nunca pasa nada? ¿Estás cansado de argumentar que siempre puede pasar lo que nunca has imaginado?
Si eres un Policía comprometido con la realidad y quieres mejorar tus conocimientos técnicos en balística de efectos, cartuchería de uso policial y

fisiología humana en enfrentamientos armados o “a vida o muerte”, ¡¡¡INSCRÍBETE YA!!!

¡Ya está bien! No sigas creyendo cosas que no son ciertas. Deja de creer en leyendas urbanas. Te va a gustar y te va a servir ¡Te estamos esperando!

1ª Parte: BALÍSTICA DE EFECTOS Y CARTUCHERÍA METÁLICA
Conceptos como la transferencia de energía de los proyectiles en el instante del impacto, la Punta Hueca (no es ilegal para las FYCS españolas), diferentes nomenclaturas de los cartuchos nacidos en la Europa Continental, fuera de ella y en América.

2ª Parte: FISIOLOGÍA HUMANA DURANTE UN ENCUENTRO HOSTIL
Los pasos que siguen todos los órganos humanos desde que se detecta una grave acción, y el camino que se sucede durante la defensa o la huída de esa acción. Técnicas de tiro instintivas y naturales que nacen sin ser instruidas y que se contradicen con las técnicas que durante años se nos han enseñado en las academias.

3ª Parte: LA REALIDAD DEL ENCUENTRO ARMADO
Descubrirás, por ti mismo, que la realidad del encuentro armado está totalmente alejada de las mentiras que se nos cuentan en las galerías de tiro. En España, aunque muchos parecen no querer verlo, hay muchos casos de agentes atacados, heridos y/o muertos.

La gran ventaja: cartucho en recámara. Si vienes, obtendrás argumentos para poder demostrar que montar el arma ante un delincuente, cuando el ataque está en curso, no sirve para hacer deponer la actitud hostil. Consigue argumentos a favor del uso de la Doble Acción o acciones similares.

La ignorancia y cobardía están sentadas en cómodos sillones de mando.

Vamos a ver las circunstancias que, de modo omnipresente, aparecen en la mayor parte de enfrentamientos armados entre policías y delincuentes. En base a las conjeturas que se obtengan, deberán, todos ustedes, de organizar sus entrenamientos de tiro con armas de fuego.

Expone: Ernesto Pérez Vera
Comenzó su carrera profesional como militar a temprana edad, posteriormente pasó al sector privado donde ejerció de auxiliar de investigación privada, vigilante de seguridad y escolta privado.

Ernesto, en la actualidad, es agente de Policía en La línea (Cádiz) y ha estado siempre asignado a Unidades de Seguridad Ciudadana y a esporádicos servicios de Protección de Autoridades Locales. También estuvo al mando de la Unidad Especial de Policía Local de La Línea, hoy GESC.

Ernesto es Instructor de tiro acreditado por la Academia de policía de la Comunidad de Madrid, y miembro de la Asociación Española de Instructores de Tiro Policial (AEITP).

Desde 2008 es Redactor de la Revista Internacional, de temática Defensa/Seguridad: War Heat Internacional, de la editorial War Press, poseyendo, por tanto, acreditación de Prensa.

Lamentablemente, Ernesto ha pasado por una dura situación de vida o muerte, motivo por el cual, aún en situación de activo, ha sido declarado Incapacitado Permanente Parcial para el servicio. Ernesto sabe lo que es salir vivo de un grave encuentro en el que tuvo que hacer uso de su arma de fuego.

Fecha: 9 de noviembre de 2010

Horario: de 16:00 a 21:00 horas

Lugar: Auditorio de Can Calderón, Carrer d'Andorra, 64 08840 Viladecans

Precio: 30 € los socios IPA y 40 € los no socios

Incluye: diploma de asistencia, camiseta

Dirigido a: Miembros de las FCSE, servicios emergencias y seguridad privada.

Para más información y reserva de plazas contactar con: Alex Pérez en el teléfono 630 41 28 55 o por mail: alex_ipaviladecans@hotmail.es

Colaboran: Ayuntamiento de Viladecans, Gim Defensa y Motivación y Equipamiento Policial GAMS

Si quieres una plaza, realiza la transferencia bancaria por el importe del curso en: Banesto Núm. Cuenta: 0030-2196-79-0000589272 Especificar Nombre, Apellidos y nombre del Curso

jueves, 25 de marzo de 2010

NOMENCLATURA DE LA CARTUCHERÍA METÁLICA

Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo


Este es un tema muy interesante y que no todos los profesionales conocen profundamente, y de ahí, la cantidad de errores que se suelen cometer a la hora de hacer referencia a un cartucho o calibre determinado.

Muchas veces, el error más habitual lo detectamos en conversaciones con otros agentes de policía, sean del cuerpo que sean. El tema es muy desconocido, por lo general, entre los profesionales del ramo, sin que la pertenencia a determinados cuerpos o unidades pueda atribuir maestría y dominio del asunto. También, es habitual oír en televisión y en los demás medios de prensa, como profesionales de la información dicen verdaderas barbaridades al hablar del arma y/o cartucho que determinados delincuentes, o agentes de policía, usaron en la acción protagonista de la noticia.

Los cartuchos suelen estar identificados con un nombre o denominación que está compuesto, normalmente, por alguna cifra seguida, a veces, de otra cifra o de un nombre. La cifra suele ser el diámetro o calibre, bien del arma para el cual se diseñó el cartucho, o bien el diámetro del propio proyectil. La segunda cifra suele ser la longitud de la vaina o casquillo, o también puede ser el peso del proyectil o de la Carga de Proyección (peso de la pólvora que contiene la vaina) A veces, incluso la segunda cifra que sigue a la del calibre o diámetro, puede ser la velocidad que se estima aproximada a la que tendrá el proyectil en la salida desde la boca de fuego, lo que se llama Velocidad Inicial. Otras veces, es el año de diseño del cartucho o el año en que dicho calibre fue adoptado reglamentariamente por un ejército concreto.

Es por lo que el cartucho que aquí en España denominamos 9 m/m Parabellum, es conocido también en otros países con la denominación de 9x19 m/m ó 9 m/m Luger, pero en todos esos casos nos referimos a un mismo calibre/cartucho. Según el país donde se fabrique o según el origen del fabricante, etc., unos lo denominan de un modo o de otro.

Recordemos que el calibre 9 m/m Parabellum, fue diseñado por George Luger en 1902 para la pistola Luger P08. Esta pistola fue denominada Pistola Parabellum, de ahí que ciertos fabricantes usen, para definir al cartucho, una u otra denominación. Es más, cada vez es más común ver que se le denomina 9x19mm, significando esto, que el diámetro del proyectil es de 9 m/m y que la longitud de la vaina es de 19 m/m.

Este sistema de nomenclatura que hemos visto en el archipopular calibre 9m/m Parabellum, es el sistema más usado en Europa; es un sistema basado en el sistema métrico decimal de amplia o casi total implantación en el viejo continente.

Otro calibre muy popular en España, dentro del seno de las FYCS y de las FAS, es el 9 m/m Corto, el cual recibe otras denominaciones en otras partes del planeta, ya sea por el sistema de medida del país en cuestión o por la norma del fabricante. Así pues, en los países que utilizan el sistema métrico decimal, se conoce a este calibre como 9 m/m Kurz ó 9x17 m/m y en las zonas del planeta con influencia anglosajona se le conoce como .380 Automático ó .380 Auto.

Existe otro sistema de denominación de calibres y cartuchería, es el sistema usado en los países anglosajones o países de histórica influencia anglosajona, por ejemplo EEUU, Gran Bretaña, Canadá, Australia, etc. En estos Estados, el sistema de medición es bien distinto al usado en nuestro país, ellos no usan el metro, ni el centímetro ni el milímetro, sencillamente ellos NO usan el sistema métrico decimal y utilizan la pulgada para sus mediciones. También usan otras medidas para medir las velocidades y pesos, por ejemplo.

El sistema usado en esos países, a veces, es más complejo. Aún conociendo el sistema, son muchas las ocasiones que uno debe pensar un poco para saber de que cotas o medidas estamos hablando. No ocurre tanto, cuando se habla de los cartuchos más comunes o más cercanos, como son, por ejemplo, el calibre .22LR, el .38 Spl, .357 Magnum ó el .45 ACP, quizás estos sean los cartuchos de armas cortas (aunque todos esos son usados por armas largas también) de origen anglosajón que más uso tienen en España, aunque cada día el .40 SW tiene más aceptación tanto en calibre para defensa y seguridad con en tiradas de recorridos de tiro, las llamas tiradas de IPSC.

El error más común de los aficionados, y profesionales de las FYCS y FAS, es denominar a estos cartuchos del siguiente modo…”22 milímetros, 45 milímetros, etc.…” El error está en creer que al igual que un 9 m/m Parabellum, estos cartuchos de origen anglosajón deben ser “apellidados” con lo de: milímetros.

Los que de ese modo equivocado así se expresan, olvidan o desconocen que no se habla de milímetros al hablar de un calibre .45, de lo contrario, el diámetro de la boca de fuego del arma y el diámetro del propio proyectil del cartucho, sería del tamaño de una pelota de tenis y estaríamos hablando de armas militares de tiro antiaéreo o antitanque.

Para poder comprender mejor el sistema, es necesario saber que 1 pulgada equivale a 25,4 m/m, de ese modo, al decir que un cartucho es del calibre .45 ACP estamos diciendo que tiene un diámetro de 0,45” (“ = Pulgada) por lo tanto, habría que hacer una sencilla operación matemática que consiste en multiplicar 0,45 x 25,4. El resultado que se obtenga en milímetros, será el diámetro en dicha medida, que posee el proyectil; de ese modo, un calibre .45 ACP (u otros tipos como el .45 Long Colt, por ejemplo) posee en milímetros el siguiente diámetro, 11,43 m/m. Como, para el ejemplo, he elegido al calibre .45 ACP, debo significar que las siglas ACP significan Automatic Colt Pistol.

Otro ejempLo, el famoso .38 Especial, tan usado durante años por la policía del todo mundo. Este calibre está plenamente vigente en España en los revólveres de 4” de cañón, que reglamentaria usan los Vigilantes de Seguridad. Con el .38 Especial, habría que volver a hacer la misma operación aritmética, a saber:

0,38 x 25,4 = 9,6 m/m

Como ven, el calibre .38 Especial posee, en principio, un diámetro de algo más de 9 m/m, como el actual calibre de dotación en los cuerpos policiales españoles -el 9 m/m Parabellum- pero debo hacer un comentario que algunos desconocen y que a los neófitos puede despistar.

El famoso .38 Especial recibió ese nombre cuando, en realidad, su verdadera medida de diámetro es 0,357 pulgadas. Ocurre que, al fabricante le pareció una cifra excesivamente larga (.357, para el “inventor”, eran muchos dígitos) Además, esto ocurría en una época, 1902, en la que ya existían muchos calibres con la nomenclatura 38, por ejemplo el .38 Long Colt y otros más, así pues la casa S&W -fue la creadora- decidió por marketing y por popularidad, mantener el nombre de .38 y “apellidarlo” Especial para distinguirlo de los ya existentes. Por ello, “redondeó” la cifra.

Cuando en 1935 nación el calibre .357 Magnum para ser usado en el revólver S&W mod. 27, los responsables de su nacimiento, usaron un cartucho de .38 Especial y le alargaron la vaina en algo más de 3 m/m. Ahora, no se usó la cifra “38” para dar nombre y apellido al nuevo cartucho, sino que usaron las verdaderas medidas, eso es, 0,357 pulgadas.

En este artículo, se han tratado ejemplos y calibres de los más cercanos para los usuarios policiales españoles, pero existen infinitos calibres y cartuchos, muchos de los cuales merecen estudio y análisis aparte. Quizás en otro momento, vayamos a por ellos. También debo decir que con calibres de arma larga ocurre exactamente lo mismo, pero me he querido centrar sólo en ejemplos de calibres, primordialmente, de armas cortas.■